Somos Lengua: Una celebración de la palabra y la expresión artística

El documental de Kyzza Terrazas recolecta fragmentos de la escena del hip hop en México.

Autor: José Luis Ramos 13 noviembre, 2017


 

El 10 de noviembre quedó marcado como una fecha muy especial para el rap, 85 salas de Cinépolis abrieron sus puertas para exhibir el documental Somos Lengua: Fragmentos del hip hop en México. Esta producción se estrenó inicialmente en el Festival Internacional de Cine de la UNAM el 25 de febrero de 2016 en Ciudad Universitaria.

 

 

Sin embargo, su llegada a las salas comerciales tardó más de un año y se espera que los amantes de la cultura hip hop y el cine documental la acojan hasta el 16 de noviembre. La película dirigida por Kyzza Terrazas conserva el aroma del asfalto con una investigación magistralmente asesorada por Feli Dávalos, esta muestra el relato de las múltiples voces detrás de este movimiento en nuestro país.

 

Personalidades como Rabia Rivera, Zaque, Tino el Pingüino, Serko Fuentes, Pato Machete, Fermín Cuarto y los colectivos 871 Crew, Never Die y Jedi Revolver por mencionar algunos. Aparecen a cuadro ejecutando versos y reflexionando acerca del contexto y la cultura hip hop.

 

 

 

Terrazas, quien también es director de El lenguaje de los machetes (2012), logra retratar la búsqueda inherente de la expresión artística a través de la palabra. Se puede decir que el rap se convirtió en la poética en la era del capitalismo en cierto modo, pero también que es un estilo de vida y, la elección de un grupo de personajes singulares que encontraron su voz entre el orden caótico de la vida en las urbes y periferias.

 

 

El rap llegó a México una vez que se rompieron las barreras del lenguaje, además de que las influencias de la cultura estadounidense llegaban a cuenta gotas a suelo nacional, por medio de los migrantes y el comercio, arribaron casetes con música de los exponentes de éste género en los ochenta y noventa, los cuales marcaron a toda una generación que poco a poco manifestó sus propias expresiones.

 

Sin lugar a dudas, vale la pena pagar un boleto para ver esta película que, aunque permanezca una semana en las pantallas comerciales, no tiene nada que pedirle a las producciones que acaparan las salas mes con mes. El documental, que también es un homenaje póstumo al escritor y poeta mexicano Daniel Sada, nos regala momentos especiales gráficamente, como cuando el DJ Tocadiscos Trez ejecuta un ritmo en sus tornamesas al borde de las Barrancas del Cobre, o un chico rapeando en son de protesta en la Ciudad de México.

 

 

En la palabra reside un poder que históricamente lo ejercen quienes tienen habilidades verbales para exigir sus derechos o captar la atención de una audiencia, oradores, sacerdotes, poetas, periodistas, políticos y todo aquel al que su ser le reclame expresarse a través de la articulación de vocablos.

 

Es por eso que en Somos Lengua podemos ver a la palabra como protagonista y que también funciona como un puente entre realidades, y en el hip hop particularmente, satisface la necesidad de la crónica del momento. Un emcee es el antihéroe cotidiano, pero también es el vocero de las realidades marginadas; en su obra cobra vida el mundo subterráneo de los contrastes de la cruda realidad en un país como el nuestro.