California Dreamin’ con Stephanie Cayo

¿Listo para conocer a tu nueva actriz favorita?

Autor: Gabriel Guajardo 2 octubre, 2017


Fotografía, Marcovich; Asistente de foto, Mauro Rey; Stylist, Ja’Niya Walker; Cabello, Giaharris @artmixcreative; Maquillaje, Brooke Rodgers usando Bumble and Bumble; Producción, Daniela González.

 

Nuestra estrella que protagonizó la edición de agosto 2015 jamás deja de deslumbrarnos.

Estoy sentado en la sala de la casa de Stephanie mientras parte del equipo de producción prepara todo para maquillarla y peinarla. No pasan ni cinco minutos cuando ella entra por la puerta principal y de inmediato nos saluda: “Hola, ¿cómo están?, ¿ya les ofrecieron algo de beber?”. Desde que pones un pie dentro de su casa, su familia te hace sentir bienvenido. Luego le pedimos a ella que caminemos por un pasillo hacia su cocina, el espacio perfecto para alistarla, ya que la luz californiana entra de manera espectacular por sus ventanales.

 

Aún no lo había mencionado, pero estamos en Hollywood Hills, en Los Ángeles, California, ciudad donde reside desde hace poco más de año y medio. Nuestro traslado tiene una razón de peso: Stephanie es una de los protagonistas de Club de Cuervos, la primera serie en español de Netflix.

 

 

Con más de 65 millones de suscriptores alrededor del mundo, el gigante de la televisión vía streaming está revolucionando la manera de ver los contenidos: puedes disfrutar de tus títulos favoritos a la hora que quieras, donde quieras y sin publicidad de por medio.

 

“Soy muy fan, me encanta poder ver lo que quiero cuando lo deseo. Incluso repetir las tomas que te gustan. Yo que soy actriz, por ejemplo, muchas veces veo una escena cuatro o cinco veces porque me gustó la puesta o la interpretación”, nos cuenta la talentosa actriz peruana vía Skype, algunos días después de nuestro encuentro.

 

 

Su nuevo proyecto

 

Club de Cuervos trata de la vida de dos hermanos, Chava (Luis Gerardo Méndez) e Isabel (Mariana Treviño), y su batalla por la presidencia de un club de futbol, Los Cuervos de Nuevo Toledo; institución deportiva que heredaron tras la muerte de su padre, Don Salvador.

 

 

Netflix, que inició como una plataforma de video en demanda que sólo ofrecía contenidos de otras compañías, desde 2012 comenzó a generar sus propias producciones… y han sido un éxito tras otro: House of Cards, Orange is the new black, Bloodline, Daredevil, Sense8 y otros más comienzan a llenar sus vitrinas de galardones.

 

“Me encanta ser parte del primer proyecto en español para Netflix, es muy bueno tener una serie así para nuestro mercado. Es una plataforma importante, de hecho, es la del futuro. A mí me gusta participar y apoyar productos originales, diferentes”, resalta mientras continuamos nuestra charla.

 

 

La serie apunta a ser el primer bombazo en español para el gigante rojo. Creada por Gaz Alazraki y escrita por Mike Lam, Club de Cuervos ofrece ese hábil y picante humor que Alazraki consiguió en su ópera prima Nosotros los Nobles (2013), y respeta el contexto de lo que podría convertirse en su sello personal como autor: el circulo familiar, sólo que ahora en contextos más oscuros, en donde la traición, el rencor y las luchas de poder están a la orden del día.

 

“¿Cómo llegaste a la alineación titular de Club de Cuervos?”, le pregunto a Stephanie. “Bueno, me contactaron por medio de mi manager. Después hice una audición en Los Ángeles, luego tuve una reunión con Gary Alazraki, en donde me platicó más sobre el proyecto, la idea y de cómo se había dado todo. También me preguntó cómo lo veía, y bueno, a mí me gustó mucho enterarme de las personas que estaban involucradas (Luis Gerardo Méndez, Mariana Treviño, Daniel Giménez Cacho, entre otros). ¡Trabajar con Gary ha sido una grata sorpresa!, en verdad”.

 

 

¿Cuál es su rol en esta serie deportiva? La espectacular y talentosa peruana interpreta a María Luz Solari, una mujer que mantuvo una relación sentimental con Don Salvador, quien fuera el dueño del club. Digamos que podría ser la chava “interesada por la lana”; sin embargo, su personaje es uno de los más intrigantes de la serie y ese componente le atrajo demasiado para aceptar el proyecto: “Me fascina María Luz. En esta primera temporada no se habla mucho de ella en cuanto a su pasado. La vamos conociendo poco a poco, así que hay mucho misterio a su alrededor. Y eso es lo que me gusta, porque incluso yo la voy conociendo así. Ha sido un descubrimiento”.

 

 

Estrella en ascenso

 

Después de una hora de maquillaje, peinado y prueba de vestuario, además de un breve almuerzo, cerramos la puerta de su casa y nos subimos a la van para dirigirnos a El matador Beach. Ubicada al norte de Malibú, esta pequeña playa ofrece paisajes perfectos, ya que para llegar a ésta debes bajar acantilados y, cuando por fin pisas la arena, admiras sus espectaculares formaciones rocosas.

 

 

Mientras salimos de Hollywood Hills para dirigirnos ahí, entre las calles angostas, los altos árboles y las acogedoras casas, podemos ver el paisaje angelino y disfrutamos del legendario Hollywood Sign en el Monte Lee. La carrera de Stephanie la ha llevado a muchos lugares, ha pasado temporadas en Nueva York, Colombia e incluso México, ¿pero por qué ahora Los Ángeles? “Me gusta mucho. Todo está muy relacionado al cine y a la televisión. Además, la parte donde vivo es muy orgánica, ¿sabes? Tienes la oportunidad de vivir saludablemente. Hago yoga, monto bicicleta y tengo la oportunidad de caminar en la montaña. El ambiente es muy creativo y eso es motivador”.

 

Si habías escuchado poco de ella, Stephanie tiene una de las carreras como actriz más brillantes de Latinoamérica, misma que inició desde que ella tiene uso de memoria: “Empecé a los tres años haciendo comerciales. Era sobre una mantequilla, y tenía que actuar en esas apariciones”. ¿Qué tenías que hacer? “Ya sabes, embarrar un poco en pan, después me lo comía y decía que estaba muy rico”.

 

 

Y hablando de comida, resalto, ¿qué extraña una peruana en esta ciudad californiana? “A la familia, los amigos, los atardeceres. Y de comida, el ceviche, las conchitas a la parmesana, el pulpo a la parrilla. ¡Ay, dios mío!, el pollo saltado… muchas cosas”, confiesa mientras se me abre el apetito.

 

El matador Beach es espectacular, pero cuando metes un pie en el mar, el agua helada provoca que te arrepientas de haberlo hecho —es un día frío en esta ocasión—. Pero Stephanie posa sin queja alguna. Es profesional. Sin duda, el equipo de Maxim está feliz de tener a la talentosa actriz protagonista de bombazos colombianos como El secretario (2011) y La hipocondriaca (2012), títulos que impulsaron su carrera.

 

Aunque sus logros también ocurren fuera de los sets de grabación. Ha hecho teatro musical (Chicago) y Pantene la nombró embajadora de la marca durante tres años a lado de la modelo internacional Gisele Bündchen: “Fue muy bonito. Me encanta el mensaje detrás de sus campañas, el apoyo que ofrecen a las mujeres. La idea del empoderamiento de la mujer”, apunta.

 

 

Hoy, gracias a la constancia y su calidad profesional, Stephanie estrena un proyecto por demás importante a nivel regional. Club de cuervos dará de qué hablar, y de hecho, dará mucho de qué hablar con el público masculino, al ser un programa que mezcla el drama familiar con la pasión por el deporte más popular del mundo: el futbol.

 

Cuando estamos por terminar la entrevista, le pregunto cuál ha sido el proyecto más importante de su carrera hasta el momento. Stephanie piensa la respuesta: “Todos son importantes. Pero la verdad creo que aún no llega ese proyecto. Siento que será una película. Estoy segura”, concluye nuestra chica Maxim, convencida de que puede conseguir más logros.

 

¿Eso significa Hollywood? No podemos afirmarlo, pero sólo nos queda recordar el icónico letrero de Hollywood Hills. Y parece ser que todas la señales están ahí. ¿Estará por vivir su sueño californiano? Esperamos que sí… se lo ha ganado.

 

 

 

 

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