La chica danesa de tus sueños, Nina Agdal

Portadas de revistas, fiestas de cumpleaños y viajes lujosos alrededor del mundo; ha sido un año alocado para la modelo de trajes de baño.

Autor: Redacción Maxim 6 septiembre, 2017


Texto por Sarah Horne Grose
Fotografía por Gilles Bensimon; Styling, Caroline Christiansson; Maquillaje, Kajsa Svanberg usando YSL Touche Éclat; Cabello, Nicolas Eldin usando Bumble and Bumble; Uñas, Kana Kishita.

 

De adolescente, la atlética rubia consideró una carrera en la higiene dental, pero con el tiempo abandonó esos planes debido a los años de estudio que involucraría hacerlo. “A un chico con el que salía en mi ciudad natal aún le faltan dos años para terminar el curso”, añadió, al considerar cómo hubiera sido su vida en los suburbios.

 

Afortunadamente para el resto de nosotros, en lugar de examinar molares, a los 18 años Agdal voló a Miami para convertirse en modelo. “Mi peor materia en la escuela era el inglés”, comenta. “Me avergonzaba decir cualquier cosa y estaba muy asustada. Aterricé con $40 dólares y un pedazo de papel con la dirección para el departamento de modelos”. Recuerda haber llorado en el aeropuerto mientras se esforzaba por comunicarse con un taxista. Pero justo después de dos años difíciles, saltó a la fama en la edición de traje de baño de la revista Sport Illustrated de 2012 como la “Novata del año”.

 

 

Cuando hablamos, Agdal acababa de regresar de Cabo San Lucas, donde celebró el año nuevo con su ex novio Leonardo DiCaprio. Durante su cortejo, la pareja fue vista en todos lados, desde la Polinesia francesa y una isla privada en las Bahamas hasta Montauk. “Estuve por todos lados el año pasado. Fue asombroso pero toda la experiencia es un poco borrosa ahora”, dice ella.

 

Nina ha sido relacionada con músicos como Max George y Adam Levine, pero no sientes que sea del tipo de persona que se deja llevar por el estatus de alguien. “En general, no soporto a las personas que siempre quieren manipular la conversación para hablar de ellos mismos. No soporto a la gente narcisista… Me gusta la gente que se burla de sí, que no se toma muy en serio”. En fin, que tengan un pequeño aire de janteloven, concepto escandinavo de modestia; en esencia, “que no crean que son mejores que los demás”.

 

 

Nina considera que las chicas danesas son más tranquilas; al menos, eso es lo que le han dicho novios que también han salido con chicas estadounidenses. “He escuchado a mis amigos hablar sobre cosas que no deberías estar haciendo o usando aún. Ya sabes, ‘apenas vas en la cuarta cita’, o cualquier cosa. No soy así. No mantengo el marcador”.

 

Cuando se le pregunta acerca de los mejores momentos de 2016, no menciona un torbellino de jets privados ni idilios tropicales. En lugar de eso, dice haber obtenido las llaves de su nuevo apartamento en Murray Hill, Nueva York, como su logro más grande. Comprar su propio lugar fue un extra, sobre todo porque considera a Nueva York su verdadero hogar. “Es el único lugar donde puedo estar conmigo misma sin sentirme sola”, aunque ha estado pasando bastante tiempo en la costa oeste, paseando por hermosos lugares como Big Sur. “He estado en muchos lugares increíbles, pero Big Sur es como un cuento de hadas para mí. El aire es diferente. Es el único lugar en el mundo que te da un gran abrazo. Es mi lugar feliz”.

 

 

En marzo, la señorita Agdal cumplió 25 y lo celebró con estilo. Y por estilo, quiere decir que contrata un autobús de fiesta y organiza alguna alocada pista de obstáculos con un grupo de amigos. “Siempre hago algún tipo de actividad de niños. El año pasado llevé a todos mis amigos en un autobús de fiesta a jugar en un parque de trampolines en Miami. O Gotcha, algo así. Es gracioso porque conversaba con alguien el otro día, y dije: ‘Voy a cumplir 25. Ahora realmente soy una mujer’. Ni siquiera pude decirlo con seriedad. La mayor parte del tiempo aún soy una niña feliz”.

 

Una niña feliz que cierra con broche de oro sus celebraciones con un Martini sucio y una hamburguesa. “En definitiva, no soy una santa; no te voy a mentir”.