Spoken word a la mexicana

El Poetry Slam pasó de ser una expresión de las periferias a convertirse en todo un Circuito Nacional en México.

Autor: José Luis Ramos 5 diciembre, 2017


Fotografías cortesía de Kris Saar y el Circuito Nacional de Poetry Slam. En esta foto, Sara Raca.

Gritos, risas, gestos, improvisación y aplausos, la multitud se aglomera para presenciar un evento de… ¿poesía?, Estamos tan acostumbrados a la lírica tradicional con el sonsonete clásico de los escritores de antaño, que es difícil imaginar que un evento cuyo ingrediente principal es la poesía, pueda ser algo capaz de entretener, pero, ¿realmente puede ser algo divertido, o sólo se trata de algo arcaico que está reservado para los puristas del lenguaje y círculos académicos pedantes?

 

Ricardo Ventura, campeón 2017.

 

El Poetry Slam es un movimiento que difiere de estas aseveraciones y se alimenta de la riqueza de la expresión oral de las urbes. Se originó en Chicago, Estados Unidos, cuando Marc Kelly Smith,(contratista y trabajador de la construcción), descubrió una forma de catarsis poco convencional, comenzó a recitar poesía en el club de jazz Get Me Higth Lounge, en la periferia de la ciudad de los vientos. Tras un periodo de ajuste, el 25 de julio de 1986 se fundó formalmente el Uptown Poetry Slam en el club Green Mill donde se comenzaron a congregar diversos artistas. Las tres reglas que quedaron para la posteridad, estipulan que los participantes debían leer un texto de creación propia, que no excediera los tres minutos, únicamente utilizando su voz, su cuerpo y la interacción con el público.

 

Cynthia Franco

 

En la historia del Poetry Slam en nuestro país resaltan nombres como Cara Cummings, Logan Philips, Imuris Valle, el colectivo Tinta Permanente, Rojo Córdova y Mc Ewor, entre una innumerable cantidad de slamers y gestores culturales. Sin embargo, fue hasta 2016 que se creó el Circuito Nacional de Poetry Slam, y el pasado 10 de junio se llevó a cabo la primer final en la Ciudad de México. A poco más de 30 años de su creación y a 12 de su llegada a nuestro país, este torneo representa un hito; tras su inauguración en 2016, se llevaron a cabo más de 140 slams en 12 estados de la República, en los que se dieron cita más de mil participantes, de los cuales sólo 16 llegaron a las instancias finales, que concluyeron con el triunfo del jalisciense Ricardo Ventura.

 

El Circuito Nacional de Poetry Slam se creó con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y es coordinado por los poetas y gestores culturales: Roberto Mendoza a.k.a. “Comikk MG”, Carlos Ramírez a.k.a. “Karloz Atl”, Edmeé García a.k.a. “Diosa loca” y Cynthia Franco. “El circuito surge a través de la experiencia de participar en el slam internacional de Río de Janeiro en la Fiesta Literaria de las Periferias (FLUP, por sus siglas en portugués) y de ahí viene la inspiración de imaginar y crear a un nivel mayor”, aseguró Mendoza, quien fue el primer mexicano en participar en un slam internacional.

 

Victoria Cuacuas

 

Ésta arista de la poesía oral se ha nutrido de diversas expresiones como el spoken word, pero en México el panorama es amplio, la variedad lírica deviene desde influencias como el repentismo, los decimeros, el rap, la poesía en lenguas indígenas y el albur, por mencionar algunas. “Los slamers que vienen de otros países y ven lo que está pasando aquí, se sorprenden de la diversidad de expresiones que hay, no sólo hay una forma de hacerlo, están los decimeros, el estilo hip-hop, los que hacen verso libre, el stand up comedy, a diferencia de otros lados, por ejemplo en Alemania, que tiene un sesgo súper fuerte hacia el stand up comedy”, refirió la escritora, locutora y también performer Edmeé García.

 

 

El primer registro de un Slam Poetry en nuestro país se dio el 19 de febrero de 2005 en el Ex Teresa Arte Actual como un hecho fortuito, no obstante, fue a partir de 2007 que se hizo una actividad periódica en la Ciudad de México, de forma independiente o subvencionada, aprovechando la vida bohemia y el pasado beatnick de lugares como la colonia Roma y el Centro Histórico, además de diversos recintos culturales y recreativos.

 

 

Una de las características de esta dinámica es el fortalecimiento de la cohesión social. “Las personas fortalecen su autoestima cuando suben al escenario, se motivan porque son escuchados y todos queremos ser escuchados, se establece un diálogo, no es la poesía en una rigidez académica en la que sólo se lee el texto, aquí se vuelve un poema que la gente compone contigo”, aseguró la poeta tijuanense Cynthia Franco.

 

 

El Circuito Nacional de Poetry Slam en México goza de buena salud, actualmente se ofrece talleres y foros de profesionalización para gestores culturales. Además de nuevos ciclos rumbo al Master Slam 2018. “No se trata de un entretenimiento banal como podría pensarse, es más una acupuntura espiritual y política” agrega Carlos Ramírez y profundiza,”va enfocado al fomento de la lectura y esto porque si una persona lee adquiere cierta sabiduría, sin embargo, empieza a tener ideas que no son suyas, pero si una persona las escribe o las recita, descubre su voz”.

 

El lenguaje es un vehículo que puede transportarnos a contextos, estados de ánimo y matices de pensamiento. Su alarido ha trazado y descrito el curso de la civilización. El Poetry Slam demuestra que un evento de poesía también puede estar lleno de diversión, tener un discurso ingenioso y elaborado que genere una conexión con el auditorio .