Pláticas de vestidor con Oribe Peralta, el hombre Maxim de mayo #OribeEnMaxim | Maxim México tiene todo lo que necesitas para disfrutar de la vida | Maxim México

Pláticas de vestidor con Oribe Peralta, el hombre Maxim de mayo #OribeEnMaxim

Es un líder que saca la casta y aparece en los momentos cruciales, por eso apostamos a su participación en Rusia 2018.

Autor: Aarón Martínez 25 abril, 2018


Oribe Peralta en Maxim MéxicoFotografía: Rodrigo Palma.

 

Oribe Peralta es la portada de Maxim en esta edición redonda: Mundial. #OribeEnMaxim

 

 

Estuvimos haciendo memoria.

 

Los Juegos Olímpicos y el legendario estadio de Wembley fueron los lugares que el destino preparó para darnos el logro más grande que como Selección Nacional de futbol hemos tenido dentro de nuestro balompié. Ganamos una medalla de oro en el deporte que más consumimos, que más jugamos, que más vivimos en el país.

 

Oribe Peralta en Maxim México
En la foto anterior: Camisa, Catamundi. Chamarra Bomber, H&M. Pantalón chino, Scappino. Botas, Sèptieme Largeur (disponible en Los Porfirios). En esta foto: Camisa, Ermenegildo Zegna. Lentes, vintage.

 

Si bien fue un regalo recíproco con la pasión que le tenemos a ese deporte, no dejó de ser sorpresivo. Y fue contra el Scratch do
Ouro, Brasil, el más ganador en la historia. El asombro comenzó con el gol a los escasos segundos de iniciada la final, que salió de los botines de Oribe Peralta; una media vuelta y un disparo raso a la orilla de la portería del selectivo de Brasil, ante el júbilo de los pocos y la incredulidad de los más.

 

“Ese gol, sin duda, muestra lo que es México: siempre viene de atrás, apretando, mordiendo para poder conseguir las cosas, representa el ser mexicano, el tratar de sobresalir”, describe Oribe, quien en conjunto con el equipo cerraba toda la polémica que giró en torno a esta participación.

 

Peralta habla de las horas previas a la final, y explica que en lo particular, a pesar de siempre estar ansioso antes de los encuentros trascendentales, en esa ocasión, “camino al estadio, estaba tranquilísimo, fue una de las noches que mejor he dormido, que más ha descansado, y creo que muy dentro de mí sabía que ese era nuestro momento”.

 

 

Oribe Peralta en Maxim México
Suéter, Ermenegildo Zegna. Pantalón, The Pack. Reloj, Tag Heuer.

 

Incluso describe que hubo un común acuerdo entre seleccionados, ya que todos querían a Brasil en la final, “todos lo dijimos así, que nos pongan a Brasil para que sepan que venimos acá por todo”. En el vestidor, su director técnico, Luis Fernando Tena, conminó a su equipo a que desde los primeros minutos no entraran a estudiar al rival, sino a ser los protagonistas, a tener la pelota, atacando. Oribe recuerda: “El ‘Flaco’ Tena no tuvo que decir mucho. Nos recordó la primera charla que tuvimos cuando íbamos a emprender esa aventura; nos preguntó mucho antes a qué íbamos, y todos respondimos que a mostrar lo que era México. ‘Trascender’ fue la palabra clave detrás de todo esto, no importaba quién sobresalía, sino que el equipo brillara”.

 

 

Como la medalla de oro que se colgaron para entonar el himno nacional, luego de que un segundo gol de Peralta ampliara el marcador lo necesario para dejar a su rival sin posibilidades. Fue una jugada de esas que llaman “de pizarrón”, en el corazón del área. Oribe se hallaba parado a la altura del segundo poste y al momento del toque de Marco Fabián, él recorrió el área haciendo una parábola fantástica que lo dejó libre de marcaje y se levantó por el manchón penal para rematar seco a la red. La final estaba liquidada.

 

 

Oribe Peralta en Maxim México
Chamarra de lino, Massimo Dutti. T-shirt, H&M. Pantalón, Galo Bertin.

 

 

DE LA LESIÓN A LA CANCHA

 

Aquella frase —ahora irrisoria— que en la actualidad habita en las redes sociales en torno a carreras truncadas por una lesión de rodilla, en realidad sí suele ser un factor determinante para que los canteranos se queden a un paso de su debut o se estabilicen en el máximo circuito futbolístico. Dentro del gremio amateur es una constante escuchar que el mejor del equipo se quedó a nada de estrenarse con la playera de Pumas, Chivas, y América, pero una trágica lesión le arrebató la esperanza para todos sus días.

 

En lo que respecta a Oribe, pudo pasar algo similar mientras estaba preparándose en el Cesifut, un centro de alto rendimiento dedicado a la producción y representación de futbolistas profesionales en Ciudad Lerdo, Durango. “A los 17 años sufrí una fractura de tibia y peroné; sin embargo, seguía metiéndome en la cabeza que quería ser jugador profesional. Me costó mucho la rehabilitación y la recuperación, pero al final de todo ha valido la pena”.

 

Oribe Peralta elegante
Traje, Galo Bertin. Camisa blanca, LOB. Pañuelo, Scappino.

 

 

Dos años adelante, luego de recuperarse de su lesión y seguir tocando puertas, recibió la invitación para sumarse a las filas de un club profesional, y fue Rubén Omar Romano quien lo llamó de la banca para entrar de cambio vistiendo los colores del Morelia. Peralta cruzaba la línea blanca de juego y con esto comenzaba a escribir su historia como futbolista. “Fue una gran alegría para mí, porque había cumplido una meta, fruto de todos los entrenadores que tuve, los preparadores físicos, de los regaños de mi madre, de mi papá, del apoyo de mis hermanos, del cariño de mis hijos, de mis compañeros de equipo. Y también fue una forma de decirle a los que no creían en mí que se puede todo y que hicieron darme cuenta que yo tenía que conseguir lo que quería”.

 

 

Oribe Peralta en Maxim
Charra, Officine Générale (disponibles en Silver Deer). Polo, LOB. Pantalón, Scappino. Zapatos Monk Strap, Sèptieme Largeur (disponible en @losporfirios). Reloj, Tag Heuer.

 

 

 

 

Con los años, Oribe se fue solidificando como un delantero efectivo, útil para su equipo, con un estilo de juego definido, no del tipo que por estar en la punta busca con egoísmo acabar la jugada metiendo el gol, sino con una mentalidad de respetar el trabajo de todos, de jugar sin balón, de jalar marca, hacerla de poste y, claro, ser letal frente a los tres palos cuando la opción lo amerita.

 

 

 

Oribe Peralta en Maxim

 

 

 

“Para mí está primero el equipo antes que los logros personales. Sé que puedo dar partidos buenos, malos, regulares, pero de lo que estoy seguro siempre es que doy mi máximo esfuerzo en cada juego, ya sea con la pelota o sin ella. Me metí en la cabeza que tenía que ser el primer defensa de mi equipo, porque cuando no la tienes, sufres, entonces no es justo que solo unos corran para recuperarla y después los que se llevan todo el crédito son los que hacen los goles. Lo mejor que puedo ofrecer es mostrar que la actitud viene de lo personal, que demostrar esa capacidad de luchar se puede contagiar. Primero lo tengo que hacer yo para que todos vean cómo se debe de hacer”.

 

 

 

Oribe Peralta en Maxim
Saco cruzado doble, Biogloli (disponibles en Silver Deer). T-shirt, H&M. Pantalón, Calatayud.

 

 

Así se fue abriendo camino con equipos como Monterrey, León, Guadalajara, Jaguares, Santos y ahora América, a donde llegó en una etapa de su vida muy madura. “Mucho antes de venir, mi papá me decía, ‘a mí no me gustaría que fueras a jugar al América, los jugadores que van ahí se pierden, no sé qué pasa, no rinden lo que deberían, les gana la fiesta, les pesa la playera’. Pero entonces yo le dije que mi caso sería la excepción”. Y lo consiguió. Su forma de jugar está más que definida, y el gafete de capitán que lleva puesto en cada partido con su club habla de aquella visión de ser quien pone el ejemplo.

 

 

RUSIA Y LA ASIGNATURA PENDIENTE

 

 

El Mundial de Brasil 2014 pintaba extraordinario en la primera fase para la Selección Mexicana. Los medios y aficionados hablaban de que se estaba cerca de pasar a otro capítulo en la historia de las copas del mundo con jugadores experimentados compitiendo en las mejores ligas y sobre todo una forma de jugar en conjunto que convencía. No obstante, los octavos de final mostraban a un rival complicado, de excelente nivel, ofensivo, de gran historia: Holanda.

 

Oribe Peralta en Maxim
Chamarra, Schayderman’s y tenis, Common Projects (disponibles en @silverdeerstore). T-shirt, Olmos & Flores. Pantalón, H&M.

 

 

Conforme pasaron los primeros minutos, se vio a México con dominio del balón y la situación, lo que se hizo más sólido cuando Giovani dos Santos sacó un tiro cruzado desde fuera del área que terminó en las redes de la meta contraria. Era el minuto 50 del segundo tiempo, la balanza estaba a favor y era esperanzadora: un partido trabajado en el estilo, condicionando al rival. Sin embargo, el juego dio un giro radical, donde parecía que los dioses de la Naranja Mecánica, comandada por Johan Cruyff, hacían su aparición hasta dejarnos de nuevo con el sinsabor de tantos años y un marcador adverso de 2-1.

 

 

Oribe Peralta en Maxim
Chamarra de lino, The Pack. T-shirt, H&M. Reloj, Tag Heuer.

 

 

Esa historia la conocemos, la hablamos de mil maneras y aún no terminamos de entenderla, así que preguntamos a Oribe, uno de los 11 que estuvo en el campo aquella vez, qué fue lo que pasó, y responde: “Creo que cuando consigues un tesoro, lo primero que haces es protegerlo, guardarlo, y eso nos pasó con el gol —de Giovani—, sabíamos que si arriesgábamos de más podíamos perder lo que ya habíamos logrado con tanto esfuerzo, por eso quisimos proteger lo que habíamos conseguido. Pero tampoco fuimos capaces de ir por más, de buscar otro gol que nos diera tranquilidad, seguridad. Entonces pasa así, algunas veces obtienes algo que no lo quieres perder y aun así lo terminas perdiendo. Y sí, siempre te quedas con esa espinita de que faltó algo por hacer, de atacar, de que dejaste de ir por más”.

 

 

Oribe Peralta en Maxim

 

 

Hacemos un silencio tratando de entenderlo y de aceptarlo a cuatro años de ocurrido, con una nueva asignatura en puerta, la de Rusia. Le planteamos a Oribe dos situaciones previas a este Mundial: la de Londres 2012 y la de Brasil 2014; en una hay hambre enorme por trascender y en la otra está el fantasma de tener que cumplir con un quinto partido. Él declara: “Nuestro país tiene a la mejor Selección en mucho tiempo, es madura, hay gran calidad, tenemos altura, velocidad, hay una idea clara de cómo jugar. Entonces, hay que estar tranquilos y llegar bien preparados”.

 

 

Oribe Peralta en Maxim
Suéter, Tomorrow Land y tenis, Common Projects (disponibles en Silver Deer). Pantalón, Galo Bertin.

 

Terminamos nuestro encuentro con la última pregunta: ¿Alemania da miedo? “A mí no, a mí realmente no me da miedo, sé que tenemos la calidad suficiente para hacerlo”, concluye con una mirada firme, la del capitán de su club, la del tipo de 34 años con una medalla de oro, 4 campeonatos de liga nacional y una actitud que ante nosotros convence.

 

 

La espera ha terminado, es la época de disfrutar la parafernalia de la justa que más mueve y estremece al mundo. Y allá van nuestros guerreros con su indumentaria verde, en busca de cambiar la historia de años.

 

 

Oribe Peralta en Maxim
Traje, Galo Bertin. Camisa blanca, LOB. Pañuelo, Scappino.

 

 

Busca la edición de mayo de Maxim México, edición Mundial. Ya a la venta en aeropuertos y puestos de periódicos.

 

 

Portada de Maxim con Oribe Peralta

Asistente de foto; Rafael Arroyo @cuatroartist; styling, Alejandra de la Garza; asistente de styling, Regina Rojas; maquillaje, Odette Lima @mitristevida; peinado, Pepe Muro para American Crew; producción, Maxim México.

 

 

Agradecemos a La Metropolitana las atenciones brindadas para realizar esta sesión fotográfica. Bucareli 108 piso 2, col. Juárez, del. Cuauhtémoc, CP 06600, CDMX. Oficinas 55 7261 6665. www.lametropolitana.com

 

Temas relacionados con esta nota:     , , , ,