Bianca Santos, enloquece a Hollywood

    Bianca Santos, enloquece a Hollywood

    Platicamos con la magnífica actriz de Happyland y The Duff. Por cierto, también es psicóloga.

    Autor: Redacción Maxim 27 marzo, 2019



    Fotografías por Sigurd Grünberger

    Entrevista y fotografías de Bianca Santos

    Texto por A.J. Baime

     

    Bianca Santos estaba en su último año de psicología en la pequeña universidad de West Coast, buscando una carrera lejos de los reflectores como terapeuta, cuando un encuentro por casualidad con uno de los dioses de su campo de estudio cambió por siempre su camino.

     

    El reconocido psicólogo Albert Bandura —“el Sigmund Freud de su generación”, como Santos le llama— fue a su universidad a dar una plática. “Pude sentarme cerca de él al comer. Así que le pregunté: ‘¿Cuál consejo podrías darnos?’. Estaba al borde de mi asiento, lista para que cambiara mi mundo”. ¿Y lo hizo? “¡Sí! Dijo: ‘En la vida te lamentas de las cosas que no hiciste’. Fue en ese momento que pensé en actuar. O sea, ¿qué podría perder?”.

     

     

     

     

    No pierdes tiempo. Pasaste de la nada a ser la estrella de dos programas de tele y un par de películas prácticamente en una noche.

    Es una locura. Al crecer en esta ciudad (Los Ángeles) ves muchos fracasos. Creces escuchando que tu mesera en realidad es una actriz. Y sigues regresando a ese restaurante… ¡y sigue siendo tu mesera! O sea, ¿qué pasó?

     

    ¿Te preocupó encontrarte con el mismo destino?

    Pensé que le invertiría todo lo que tenía. Y en siete meses era un personaje recurrente en un programa de tele. Sigo en shock. Pero está esto: nunca dejé por completo la psicología. A cada rato uso mi título.

     

     

     

     

    ¿Cómo? ¿Analizas psicológicamente a tus coprotagonistas?

    Lo utilizo más en ambientes sociales. Como anoche que estuve en un bar, donde pude ver el trabajo interno en la cabeza de un tipo. Pero más bien comprendo que todos estamos en el espectro loco. Si sólo aceptáramos eso y dejamos de intentar ser tan perfectos, podríamos llegar a algún lado.

     

    ¿Entonces estás loca?

    ¡Dios mío, estoy tan loca! Pero loca bien. Puedes preguntarle a mi novio. Estoy enloquecida, pero dice que valgo la pena, así que eso significa algo.

     

     

     

    ¿Cuáles son algunos ejemplos?

    Bueno, me fascina ser rara. Me canto a mí misma y bailo todo el tiempo, incluso al cruzar la calle. Y me encanta llegar a un cuarto lleno de extraños y fingir que todos son mis mejores amigos. ¡Raro pero divertido!

     

    En The DUFF tu personaje es apodado como “una fogosa latina”. ¿Eres tú?

    Soy primera generación en Estados Unidos [es de descendencia cubana y brasileña]. Recuerdo que al crecer no me relacionaba con nadie en pantalla. Pensaba: “No soy rubia, entonces no soy hermosa”. Creo que el cambio a la diversidad en películas y la tele es genial. Me encanta ser la persona que faltaba en TV y películas —ésa soy yo—.

     

     

     

    AHORA LEE: BRUNA LIRIO, EL MEJOR SECRETO DE BRASIL

     

    Temas relacionados con esta nota: , ,

Platicamos con la magnífica actriz de Happyland y The Duff. Por cierto, también es psicóloga.