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    ¿Cómo será el futbol americano del futuro?

    Consultamos a expertos en el tema para visualizar algunas hipótesis.

    Autor: Redacción Maxim 23 agosto, 2019



    Ilustraciones por Matthew Woodson.

     

    Consultamos a varios expertos para saber cómo será el futbol americano en el futuro

     

     

    En los próximos años los fans de la NFL seremos testigos de cambios radicales: desde armadura high-tech hasta estadios inteligentes con gran conectividad tecnológica. ¿Estás listo para ver a una ofensiva con dos quarterbacks?

     

     

    El estadio estará conectado

     

    Cuando los 49ers entraron al campo de juego del Levi’s Stadium al inicio de la temporada 2015, sin duda, aprobaron el diseño innovador de su nuevo hogar y entendieron por qué costó 1.3 billones de dólares. Entre sus peculiaridades está el jardín de 2,500 m2 sobre la torre suite, las impactantes vistas de las montañas de Santa Cruz y la zona preferencial que puso a dos terceras partes de la gente cerca de la acción para el Super Bowl 50 del 2016. Pero, ¿y su gran logro? Ése es invisible.

     

    Con la promesa de hacer el “estadio más conectado del mundo”, el joven CEO de la franquicia, Jed York, creó un sistema Wi-Fi que soporta conectados a 68,000 móviles al mismo tiempo. En lugar de poner el ojo en un marcador de 40 millones de dólares —como Jerry Jones—, el pionero de 33 años quiere que los fans digitales de los 49ers confeccionen la experiencia según sus necesidades. “Podrás conectarte al estadio de cualquier modo, figura o forma que quieras”, indica.

     

    Varias cámaras diseñadas por Sony captarán la acción en ultra HD. ¿Quieres ver la repetición del primer pase del quarterback? Hecho. ¿Hacer zoom en el guardia izquierdo? Hecho. ¿Leer el perfil del agente libre no reclutado que regresó una patada de salida para 104 yardas? Hecho. Al usar la app del estadio tienes acceso al instante a contenido que sólo está disponible en ese lugar.

     

    En teoría, el software se volverá más inteligente con el uso, reuniendo data en tiempo real y hábitos de compra para hacerte más sencilla la vida. También muestra la ruta más rápida de tu casa al estadio, localiza a tu amigo en la sección 315, incluso te dice qué baño tiene la fila de espera más corta durante el caos del medio tiempo. Pero un día te ofrecerá un descuento en el jersey perteneciente al tipo que cachó el último pase para touchdown, o quizá anticipe tu deseo de un sándwich y papas fritas. Lo mejor es que no necesitarás dinero: todo será digital.

     

     

     

    ¿Quarterbacks de 50 años?

     

    Como la mayoría de los atletas, Tom Brady no soporta la idea del retiro. Hace seis años, teniendo 35, confesó que le gustaría jugar hasta los 50. Según el especialista en terapia física David Reavy, sabemos mucho más sobre cómo prolongar carreras.

     

    “Casi todas las lesiones —no de contacto— son prevenibles”, expresa. Como ejemplo del riesgoso pensamiento anticuado, Reavy hace referencia de Kobe Bryant, quien fue a Alemania para tratamientos experimentales de sangre por su rodilla artrítica. Aunque regresó sintiéndose sano, la estrella de los Lakers se fracturó un hueso bajo la rodilla en 2013. ¿Por? Porque no se observó el desbalance del músculo. “Si Brady cuida su cuerpo”, dice Reavy, “evitará lesiones por sobreuso que dejan fuera a tantos jugadores”.

     

    Esta estrategia no evita lesiones de contacto en un deporte en donde son comunes. Recordemos a Brett Favre, ahora un “abuelo” de 49 años. Se retiró en 2010 después de varias lesiones graves, que incluyeron separación de hombros, contusión cerebral, esguince de tobillo, tendinitis de hombro, fractura por estrés del tobillo y muchas más. Con todo, consiguió el récord de iniciar en 297 juegos consecutivos (321 contando los playoffs) con los Packers y los Jets.

     

    En el futuro lesiones como las de Favre se curarán con tratamientos de células madre, como el que Peyton Manning usó para sanar su cuello. Mark Berman del Cell Surgical Network dice: “Estamos empezando, pero ya vimos muchos éxitos”. Aunque, claro está, el alcance de estas curas milagrosas tiene un límite: no es lo mismo restar las lesiones físicas del desgaste de un futbolista, a otra, que es una enfermedad degenerativa cerebral; Favre recién dijo que no recuerda un verano de juegos de futbol de su hija. –Tyler Graham.

     

     

    El corredor de poder será un robot

     

    Seamos claros: la forma más fácil de resolver una contusión cerebral es dejando a aquéllos con cerebro en la banca. La carnada robótica funcionó en el ring del filme Real Steel, así que, ¿por qué no enviar a “Cleatus” al campo? Russ Tedrake, quien dirige el laboratorio Robot Locomotion en MIT, nos apoya a explorar las opciones. Su equipo calificó para las finales del 2015 de DARPA Robot Challenge, que son como las olimpiadas.

     

    ¿Qué tenían que hacer los robots?

    La tarea era llegar a un escenario como respuesta a un desastre modelado tras el accidente nuclear de Fukushima Daiichi y usar herramientas de humanos. Por ejemplo, tenían que subir a un auto y manejar. Algunos equipos llegaron con robots que tenían pistas y ruedas. El chisme en el mundo robótico era que al intentar estas tareas con un humanoide te avergonzarías porque el robot se caería. Pero no pasó. Ganaron cinco de ocho lugares en la final.

     

    ¿Cómo se verían en un juego de americano?

    Sólo hay como 16 en el mundo. Si tuviéramos un partido ocho contra ocho, se caerían mucho, perderían los brazos, romperían sus manos. Nuestros robots son frágiles y no se curan solos. Además el juego sería corto: la batería muere en 10 minutos.

     

    Ok, pero la durabilidad de la batería no será complicado de arreglar, ¿no?

    Bueno, si comienzas a hablar de jugadores NFL para capturas a una mano, su razonamiento es exquisito en cuanto a sus capacidades. Nuestros robots no piensan tan rápido su dinámica. Nunca vi un robot lanzar un balón, pero imagino que un día lo hará.

     

    Así que el juego de pase se descarta. Suena a un violento juego de corridas.

    Bueno, sería lento. En la NFL hablas de correr rápido. Caminar y empujar sería más realista, pero eso es hoy. Estamos en un curso relámpago. Google adquirió Boston Dynamics, que hace el hardware Atlas usado en competencia. Nos emociona ver la gran inversión de una corporación que logra que las cosas sucedan. Eso motivará a otros a unirse.

     

    Hay ingenieros que trabajan en robots jugadores de futbol soccer y predicen que participarán en la Copa Mundial a mediados del siglo. ¿Sabes cuándo tomarán las máquinas a la NFL?

    Si alguien financiara la investigación y fuera prioridad, se lograría en algunos años. Pero para capturar la gracia de un jugador NFL se necesitan décadas. Si le metemos, quizá en 2035. Un montón de dinero llega al deporte, quisiera ver un poco de esa cantidad llegar a la ciencia e ingeniería. Incluso por curiosidad, nos encantaría intentarlo si un equipo quisiera un robot atleta.

     

    ¿Cuál sería el reto más grande?

    El hardware está listo o podría estarlo pronto. El reto computacional y de programación es lo más grande entre nosotros, suena complicado programar un gran receptor haciendo un layout catch. Los activadores podrían hacerlo, por lo menos una vez, pero lo difícil es el cerebro.

     

    Malas noticias para la contusión cerebral. Dices que la única parte irremplazable de un jugador NFL es su cerebro.

    ¡Por ahora!, luego está la cuestión de si un robot sería igual de atractivo para humanos. El efecto de las porras y el aspecto personal no estarán en el juego. Sabes, ¿se quebrará bajo presión? Son cosas que nos hacen ver, pienso, y no estaría. Así que quién sabe.

    –Jerry Beilinson.

     

     

     

     

    Los fans poseerán acciones de sus jugadores favoritos

     

    Una cosa es pagar tres dólares por un All Pro en la liga de Fantasy y otra es invertir en el jugador real. Para los fans con gusto por el realismo, la agencia de corredores Fantex tiene una forma nueva de vender partes de Vernon Davis. La compañía le pagó al ala cerrada de los 49ers cuatro millones de dólares por 10% de acciones en sus ingresos relacionados con el juego —dentro y fuera del campo—. Por medio de un intercambio online vendió “acciones de alineación” unidas a esas ganancias.

     

    Para un veterano como Davis, un trato así tiene sentido, sobre todo en un deporte que no tiene garantías; recibe el dinero al instante y un compromiso muy lucrativo de Fantex para crecer su marca. Para inversores la paga es menos clara, ya que según Buck French, CEO de Fantex, quienes compraron las 421,000 acciones de Davis pueden ganar dinero a través de dividendos y, si el stock lo aprecia, venderlos en el intercambio Fantex.

     

    “Mi trabajo es crear un valor para mis accionistas”, dice French. “Cada inversor con quien hablé, ya fuera que compró diez dólares o el máximo de 5% pagando cientos de miles, quiere ver ganancias”. Para demostrar el punto, el consejo de Fantex votó por pagar un dividendo de 70% por acción en agosto”.

     

    Para darle valor al jugador, el equipo de análisis cuantitativo de Fantex hace un modelo econométrico. “Para Davis buscamos alas cerradas llamadas entre 1990 y 2010: 212 jugadores”, dice French. “Usando cosas como producción estadística, versatilidad, historial de lesiones y participación en Super Bowl, estimamos que Davis podría jugar algunos años más. Viendo jugadores similares, Tony Gonzalez y Antonio Gates, en 2015 predecíamos que el próximo contrato de Vernon será por cuatro años y 33.4 millones de dólares”.

     

    En contraste, el QB de los Bills, EJ Manuel, fue valorado en 50 millones, que incluye un descuento de 14.6% por riesgo al no tener un cuerpo de trabajo establecido en la NFL. Tiene más en su favor, pero “Oportunidad y riesgo van de la mano”, dice French.

     

    En ese entonces, el corredor de los Texanos Arian Foster descarriló el lanzamiento Fantex con una cirugía de rodilla. Dado el potencial de lesión y el bajo desempeño, es riesgoso meter dinero real a un jugador NFL, pero a los fans les encanta especular, así que el OPV de Davis les da un motivo. Cuando rechazó el entrenamiento de verano dijo “crecer la marca” como un motivo para renegociar el contrato. Quién sabe si esos dos OPVs salen como planeados.

     

    –Sarah Turcotte

     

     

     

     

     

    El nuevo head coach será un gamer obsesivo

     

    Para Steve Clarkson fue una de las cosas más locas que presenció en sus tres décadas como coach. Cuestionaba a sus quarterbacks de prepa sobre coberturas cuando su hijo de ocho años habló, y sonaba como Peyton Manning. “Pensé, ‘¿cómo sabe de estas cosas?’”, dice Clarkson. “Madden Football”, explicó el niño.

     

    Después de pedir un tutorial, Clarkson comenzó a agregar una sesión de 40 minutos de videojuego supervisado en su campo. “La cobertura es real, el frente es real”, dice. “Aunque es muy subliminal, el juego tiene algo que ver con su reconocimiento”. Clarkson no está solo al pensar que Madden se juega muy bien. “Aprenden: oye, si este ataque viene, entonces tengo que hacer esto, o si ese ataque llega debo que hacer aquello”, dice el antiguo asistente de Penn State Jay Paterno. “No es igual que jugar, pero su mente está ahí. No dudo que haya tenido un gran impacto”.

     

    Paterno dice que el antiguo staff de coacheo en Penn State creía tanto en el impacto que pusieron su playbook en una tarjeta de memoria diseñada para NCAA Football, así los chicos aprenden la jerga del equipo. Paterno le da crédito al juego de Electronic Arts para que los novatos del 2005 contribuyeran mucho y muy bien.

     

    Art Briles, el head coach en Baylor, reconoce que nunca pensó en el efecto Madden, pero dice: “Me gusta. Si pasas tiempo leyendo el diccionario conocerás muchas palabras. Pasa tu tiempo viendo americano, jugándolo y comprenderás mejor el juego. Tiene sentido”.

     

    –Bruce Feldman.

     

     

     

     

    Los equipos usarán una ofensiva de dos quarterbacks

     

    Créelo o no, hay una sencilla solución al problema de contusiones. Uno: elimina la línea ofensiva. Dos: haz de todos un receptor apto. Tres: agrega un segundo quarterback.

     

    ¿Suena loco? Ésa fue la genialidad tras la emocionante ofensiva A-11 utilizada por Piedmont High School de California en 2007.

     

    Con escasez de bloqueadores corpulentos, el coach Kurt Bryan y el coordinador ofensivo Steve Humphries tomaron ventaja de un hueco en las reglas para desarrollar sets que se veían raros al extender el campo y, sí, utilizaron otro pasador. Con 16,632 combinaciones potenciales de recepción, las defensas quedaron tan confundidas con la A-11 que llevaron a la pequeña escuela a la fama. Lo mejor: ningún jugador de Piedmont tuvo lesiones serias.

     

    “La complejidad del juego se dispara”, dice Bryan. “Ya no necesitas tacleos de 180 kg. En su lugar tienes atletas versátiles de 110 kg que bloquean o se adelantan como ala cerrado o receptor de ranura”. Si observas de cerca, algunos equipos han adoptado estrategias de Bryan tomando partes prestadas de la ofensiva utilizada en escuelas como Auburn, Texas Tech y Oregon. Ya no se trata de ver a jugadores en una posición de dos puntos escalonados en la línea de ataque; en esos sistemas nuevos, QBs como Cam Newton o Russell Wilson borran la distinción entre pasador, corredor y receptor.

     

    Al eliminar reglas de formación (recordemos que las defensas casi no tienen restricciones), la NFL podría acelerar el proceso. El tiempo será catalizador. Los chicos que vieron la explosión A-11 ahora andan en sus 20s. En el futuro influenciarán el desarrollo del juego.

     

    “Es evolución”, reiteró el linebacker de los Acereros, James Farrior en 2012 para ESPN. “Uno de los niños en esa ofensiva crecerá y será coach NFL, y tendrá este sistema en su mente”.

     

    –Allen St. John.

     

     

    Los receptores serán más grandes, rápidos y fuertes

     

    En los 1920s, cuando la NFL estaba en pañales, el defensa promedio pesaba 86 kilos. Para 2013 ese número creció a 136: el peso de un bebé elefante. ¡Y el antiguo tacleador Aaron Gibson lo subió a 200! ¿Podrán seguir esos brincos en tamaño o llegamos al límite de la evolución del jugador? Chris Cooper, profesor de bioquímica en la University of Essex y autor de Run, Swim, Throw, Cheat, no cree que veamos pronto mastodontes de 230 kilos, pero sí que hay lugar para algunas maravillas modernas.

     

    Tomemos a Usain Bolt, quien con 1.98 m y 93 kg fue el humano más rápido en el mundo, el tipo de especimen físico que sin duda prospera en la NFL. “Cuando Bolt apareció como velocista, no sabíamos que alguien tan alto pudiera correr tan rápido”, dice Cooper. “Lo que no sabemos es si veremos una raza de velocistas muy altos o si es una anomalía genética”.

     

    Como especie, los seres humanos no se evolucionan en jugadores de americano, explica Cooper, así que la mejor forma de descubrir al próximo Terrell Owens es entrar a regiones inexploradas del mar genético. “Si el americano fuera popular en Europa o China, habría mejores equipos”, dice Cooper. “El desempeño mejoraría porque más gente estaría jugando”. Incluso así las mejorías serían marginales. Para un paso al frente significativo tendríamos que confiar en clonación o selección genética, pero eso requiere conocimiento que aún no tenemos. “Incluso si tuvieras el genoma de Bolt, no estaríamos seguros de qué lo hace ser Usain Bolt”, dice Cooper.

     

    “Puedes hacer una persona súper rápida y fuerte, pero eso no lo hará un buen jugador de americano. Sabemos mucho de genética y de cómo mejorar el desempeño humano, pero no tanto como para hacer a un atleta a la medida en un tubo de ensayo”. Por lo menos no ahora.

     

    –Adam Linehan.

     

     

     

    Para continuar con este vistazo al futuro, entérate cuál es EL ORO NEGRO DEL SIGLO XXI.

     

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