Donald Glover es el 'fucking king' de la comedia dramática

    Donald Glover es el ‘fucking king’ de la comedia dramática

    La serie Atlanta plasma con genialidad problemáticas como el racismo y el impacto de la violencia en la sociedad.

    Autor: José Luis Ramos 12 diciembre, 2017



    FX.

     

    La comedia es quizá el género más complicado de lograr, provocar una sonrisa con inteligencia y al mismo tiempo atrapar a una audiencia que cada vez es más difícil de sorprender, es un misión bastante accidentada. Sobre todo cuando se compite con las producciones creadas con la ayuda de bases de datos y algoritmos.

     

    La serie Atlanta logra plasmar con genialidad un estilo irónico de comicidad en el que Earn (Donald Glover), es un joven afroamericano que dejó la Universidad de Princeton y quiere redimirse para conseguir una vida mejor para su pequeña hija, Lottie. Para ello busca ser el representante de Alfred «Paper Boi» Miles (Brian Tyre Henry), un rapero que comienza a hacerse un nombre en la escena local y que además es su primo.

     

     

     

    Lo que en apariencia es un argumento simple y sin nada que ofrecer, rápidamente da muestras del talento de Glover, quien escribe, dirige y protagoniza esta comedia dramática estrenada en 2016 a través de la cadena televisiva FX. El creador y director de 34 años, de la mano de del japonés Hiro Murai, encaja profundas críticas en líneas de diálogo que surgen en situaciones absurdas.

     

    Por ejemplo, en el episodio titulado «Calles sitiadas«, Earn alude a la diversidad en una divertida situación de prisión: «la sexualidad es diversa, tú puedes hacerlo con quien te de la gana viejo». Es así como los personajes creados por Glover señalan problemáticas como el racismo, el impacto de la violencia en las sociedades marginales o la brutalidad policial.

     

    Otra muestra de esto, quizá la más impactante, se desarrolla conforme avanzan los capítulos. En el primer episodio («El big bang«), se presenta una de las situaciones más violentas. El asesinato de una persona en una riña callejera sirve como punto de partida a las aventuras de Earn y Paper Boi, sin embargo, el evento pasa desapercibido y sin mayores consecuencias para los protagonistas. La fluidez en la narrativa hace que olvides momentáneamente el hecho, hasta que algún personaje circunstancial dice: «Eres Paper Boi, el tipo que le voló la cabeza a un negro».

     

    En ese momento haces un breve flash back y descubres la profundidad de la crítica. Si un joven negro muere violentamente en Estados Unidos no hay mayores consecuencias.

     

    El universo creado en Atlanta tiene una originalidad que huele a asfalto, retoma la tradición oral de la cultura negra (desde el griot hasta el góspel) que se manifiesta en el mainstream de la actualidad a través del rap. Aquí es donde el papel de Paper Boi toma protagonismo, un traficante y rapero que no tiene miedo de decir y tomar lo que quiere, que habla de la violencia y la discriminación que se vive en las comunidades y, al mismo tiempo, sirve para evidenciar la peripecias de alguien que busca la fama y los prejuicios sociales, visibles en el mote «maleante» o «gangsta» como el estereotipo asignado por la sociedad para los artistas del hip hop.

     

    Paper Boi siempre está acompañado por Darius (Keith Stanfield), un singular personaje de comentarios disparatados que contrastan con sus lapsus filosóficos como: «Si pudieras usar una rata como un teléfono, eso sería genial. Hay cinco ratas por cada persona en Nueva York. Todo el mundo tendría un teléfono asequible».

     

    Por su parte Vanessa (Zazie Beetz), madre de Lottie y ex pareja de Earn, encarna a una joven maestra que busca abrirse paso en la vida, es la contraparte femenina del personaje de Glover. Ambos fungen como los antihéroes cotidianos de la serie que juega con la idea de una Black American Network.

     

    Photo by Jason LaVeris/FilmMagic. Getty Images.

     

    ¡Viva el rey!

     

    Atlanta representa la tragedia cotidiana, una comedia cuya carga crítica parece escapar de unas líneas de Charles Bukowski «un país donde las cárceles están llenas y los manicomios cerrados, un lugar en donde las masas elevan a los imbéciles a la categoría de héroes y millonarios».

     

    Esta serie permitió que Donald Glover mostrara sus habilidades: escribe, dirige, actúa y también es un reconocido músico. Donald a.k.a. Childish Gambino, es un artista genuino; su disco Awaken, My Love! obtuvo una nominación a Mejor álbum del año en la edición 60 de la entrega del Grammy que se realizará el 28 de enero de 2018.

     

    Y por si fuera poco, en 2017 Atlanta ganó dos Globos de Oro a Mejor serie de comedia o musical y a Mejor actor de serie de comedia o musical para Donald Glover, mientras que en septiembre se llevó los Emmys a Mejor guion, Mejor director y Mejor actor de serie de comedia, respectivamente.

     

    El éxito de la primera temporada garantizó una segunda entrega que verá la luz el próximo año. Si aún no le has echado un vistazo, puedes ver los 10 capítulos de la primera temporada en Netflix. Por su parte Glover tendrá un 2018 de alarido, pues además de estrenar la segunda temporada de Atlanta interpretará al personaje Lando Calrissian en Solo, el spin-off del universo de Star Wars.

     

     

    El músico, escritor, director y actor estadounidense pasó de hacer cameos en programas de medio pelo, a hacer comedia de autor con destreza, filosofía que plasma en las líneas de Earn. «Necesitamos la oportunidad como humanos de fracasar para descubrir lo que realmente funciona «.

     

     

     

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