El desafío al que se enfrenta DEVONTA FREEMAN | Maxim México tiene todo lo que necesitas para disfrutar de la vida | Maxim México

    El desafío al que se enfrenta DEVONTA FREEMAN

    Llegó el momento de demostrar que vale el contrato que firmó.

    Autor: Redacción Maxim 5 enero, 2018


    Jeff Gross / Getty Images

     

    Por Keith Gordon

     

    En una liga donde las carreras tienen un promedio de menos de cuatro años y rara vez se garantizan los contratos, el objetivo principal de la mayoría de los jugadores de la NFL es sólo firmar su primer contrato que no sea para un novato. Esto debido a que a la mayoría de los jugadores jóvenes que ingresan a la liga se les presentan tratos cuyo límite es una fracción de lo que los veteranos de élite pueden ganar.

     

    Freeman no fue la excepción: ganó alrededor de 1.5 millones de dólares en sus primeras tres temporadas (mucho menos de lo que valía uno de los principales corredores de los Halcones de Atlanta). El jugador de 25 años acumuló 3 mil 648 yardas desde el scrimmage y 29 touchdowns en esas tres temporadas, lo que le otorgó dos selecciones para el Pro Bowl.

     

    La temporada pasada, Freeman lideró a su equipo al Súper Tazón LI, antes de que un colapso histórico entregara el juego a los Patriotas de Nueva Inglaterra de Tom Brady. Los Halcones, desesperados por aferrarse a la súper estrella, le otorgaron una extensión de cinco años y 41.25 millones de dólares, que convertirá al antes jugador de los Seminoles de Florida State, en el segundo corredor mejor pagado de la NFL, después de Le’Veon Bell de Pittsburgh.

     

    El trato incluye 22 millones de dólares en salario garantizado, con un bono de 15 millones. Esto en verdad lo ha llevado al escalón más alto de la liga. Sería comprensible si el hombre de 1.75 metros y 95 kilogramos se sintiera cómodo descansando en sus laureles. Después de todo, por lo regular los jugadores experimentan una caída en la producción después de firmar un gran contrato, pensando que estén menos dispuestos a poner sus cuerpos en riesgo en el campo cuando tienen seguridad financiera.

     

    Este es ahora el desafío al que se enfrenta Freeman. Pero con base en lo que le dijo en 2015 al sitio de Sports Illustrated, la motivación no será un problema: “No quiero ser promedio. No quiero jugar solo para recoger mi cheque cada semana; de hecho, ni siquiera sé con qué frecuencia nos pagan porque no le presto atención. El punto es que amo el futbol americano y quiero ser el mejor en esto”.

     

    Scott Cunningham / Getty Images

     

    Freeman es ahora un hombre rico, pero proviene de una de las áreas más pobres y problemáticas de EUA: el barrio de Liberty City, en Miami. Con seis hermanos menores, comenzó a trabajar a los 12 años para ayudar a mantener a su familia, rolando turnos en uno de los pocos negocios prósperos en su empobrecido barrio, la funeraria Richardson.

     

    Freeman ha usado su vida como inspiración y medio para mantener su perspectiva. Cuando se le preguntó si las negociaciones de su contrato eran una distracción de sus tareas en el campo, Freeman le dijo a NFL Network: “En donde crecí podías estar jugando en medio del campo… y de pronto escuchar un tiroteo. Eso sí es una distracción. Esquivar una bala o algo así… ir a dormir todas las noches pensando que podrías escuchar disparos: eso era lo que me robaba la atención. Esto es americano, no es ninguna distracción”.

     

    Esta temporada, Freeman y el resto de los Halcones buscan redimirse después de la épica derrota en el Súper Tazón del año pasado. Ningún equipo ha perdido el juego de campeonato y regresado al año siguiente desde 1994, y un sinnúmero de equipos se han perdido los playoffs por completo en la temporada siguiente debido a lo que se considera la “resaca del Súper Tazón”.

     

    “Es una de esas cicatrices que recuerdas para siempre, y aun así tienes que seguir adelante”, dijo Freeman a SB Nation. “No puedes pensar negativamente al respecto por el resto de tu vida. Sólo tienes que preguntarte: ¿Cómo puedo mejorar, volver y aprovecharlo? Eso es todo”.

     

    La temporada pasada Freeman registró más de mil 500 yardas de scrimmage y 13 touchdowns. Es igual de amenazador al atrapar un balón en el backfield que corriendo entre las tacleadas, un talento multifacético que las defensivas deben de tomar en cuenta siempre. Pero todavía siente que hay oportunidad para mejorar.

     

    “El año pasado dejó poco qué desear”, dijo apenas en el sitio web del equipo. “Siento que aún no llego a mi mejor momento. Soy un joven corredor en la liga. Aun puedo mejorar mucho más”, culminó Freeman.

     

     

     

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