El Ferrari SF90 Stradale y su dinámica

    Ferrari SF90 Stradale y su dinámica

    Un súper bólido en las calles.

    Autor: Jaime O. Pérez 16 junio, 2020


    Foto: Twitter Ferrari

    Pura velocidad

    El aire que atraviesan superdeportivos como el Ferrari SF90 Stradale es, a la vez, un amigo y un enemigo del vehículo. Sin duda es un aliado esencial para su motor V8 biturbo de 780 CV, que necesita aire para respirar y quemar el carburante utilizado en la propulsión.

    Los sistemas auxiliares del motor V8 también dependen de la atmósfera, del paso rápido del aire necesario para enfriar los radiadores e intercoolers. El aire también es vital para los frenos. Lo necesitan para dispersar la tremenda cantidad de calor que se genera al desacelerar, y la carrocería del vehículo tiene que estar modelada a la perfección para gestionar adecuadamente el desplazamiento del aire y su efecto colateral, la gravedad, el binomio que mantiene el coche aferrado a la carretera.

    Foto: Ferrari

    Pero el aire también es enemigo del rendimiento. Opone resistencia al avance, genera ruido y, en ocasiones, puede producir una ligera desestabilización del vehículo, por ejemplo, al frenar o recibir el viento de costado. Controlar el desplazamiento invisible del aire alrededor de todo el coche es, por tanto, una misión crítica en el proceso de creación de cualquier superdeportivo moderno.

    “Por primera vez, la dinámica de fluidos computacional ha ayudado activamente a desarrollar la parte superior de la carrocería en un vehículo de serie de Ferrari, y su aplicación ha llevado a ampliar y reducir ciertas características, entre ellas, la carga aerodinámica y la reducción de la distancia de frenado mediante el aumento del coeficiente de resistencia aerodinámica”, dijo Matteo Biancalana, responsable de aerodinámica de la empresa.

    Foto: Ferrari

    “Diseñamos la parte trasera del coche para minimizar en lo posible esta resistencia utilizando un elemento del P80/C, un modelo de competición que hicimos a medida sobre la base del 488 GTE y que hemos utilizado como laboratorio”. El alerón trasero se divide en dos partes: un elemento fijo y otro móvil. En situaciones donde se requiere menos resistencia, las dos piezas se alinean y el aire fluye libremente por debajo. Al tomar una curva o frenar a gran velocidad, la parte inferior desciende para cortar el paso del aire”, señaló Matteo.

    Y mientras tanto, te dejamos acá el respirador que construyó Ferrari para los pacientes de coronavirus.

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