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    Natalia Lafourcade: Armonía a las Musas

    Un álbum que rinde homenaje a la cultura de América Latina ratifica la versatilidad de una mujer que nos da orgullo, alegría y mucha música.

    Autor: Aarón Martínez 2 marzo, 2018


       
    Fotos: Jorge Ramírez-Posada.

     

     

    Cuando nos encontramos con Natalia Lafourcade, se hallaba sentada frente a un piano Gulbransen tocando algunas notas de “La Llorona”, una de las canciones que adaptó con su universo musical para su más reciente y extraordinaria producción, ganadora del Grammy Latino al Mejor Álbum Folclórico 2017. Es una mujer alegre, nos saluda con un acentito apenas perceptible del Golfo de México, en específico de Coatepec, Veracruz, en donde ella creció. Sorprende ver frente a nosotros a una artista tan madura y entendida de lo que hace, que va de un éxito a otro desde el ya lejano 2000, cuando zarpó a su carrera como solista.

     

     

    Después de terminar la promoción del triunfal disco Hasta la raíz, dentro de los punteros en reproducciones en México, llegó Musas (un homenaje al folclore latinoamericano en manos de Los Macorinos), en medio de un momento en el que quiso darle un vuelco a su trayectoria, y encontró en su cultura una forma de hacerlo. Natalia explica ese periodo: “Necesitaba ver que podía salirme del mundo de Hasta la raíz, me di cuenta de que no quería encasillarme, y tenía la inquietud de conectar con la música de México, con el folclore, con Latinoamérica; de ir a casa para tener momentos de bohemia”.

     

     

     

    Claves en la grabación

     

    Volver al estudio era preciso. Se hizo de un gran equipo de músicos, entre ellos Miguel Peña y Juan Carlos Allende, dueto conocido como Los Macorinos, par de expertos que colaboraron al lado de talentos como Chavela Vargas y Tania Libertad, y quienes en su rasgueo de la guitarra muestran un peculiar sonido que lleva nostalgia, elegancia y toques populares. “Me enamoré de la música que hacían, me cautivó durante mucho tiempo al escucharlos con Chavela Vargas; esa música a mí me calmaba. Algo pasa cuando ellos tocan que mi frecuencia baja y me tranquiliza, yo quería grabar  con ellos por eso, porque le iban a dar a la música que hiciera un espíritu que por mí misma no estaba encontrando”.

     

    También logró otras colaboraciones dignas de mención, como el caso de Omara Portuondo, una voz de culto en Cuba en cuanto a son y boleros se refiere. “Cuando la vimos llegar al estudio entendí que no hay límites. Además de lo hermoso que fue la experiencia de estar y cantar con ella, que viniera fue una señal de que estaba yendo por el camino correcto. Una señal universal que me dijo: ‘esto está bien, no sabemos qué va a pasar, si le va a gustar a la gente o no, pero está bien’”.

     

     

     

    Se trataba de hacer algo único, propio, actual, buscando acercarse a la semilla más real de las tradiciones. Al final, se grabaron 25 temas divididos en dos volúmenes, seleccionados de 150 canciones recopiladas entre adaptaciones y otras de autoría de Natalia. Musas hace un respetuoso recorrido por las letras de íconos musicales como los mexicanos Agustín Lara, María Grever y Roberto Cantoral; viaja por América con Frank Domínguez, figura cubana del movimiento “feeling” de los años 40; llega a Venezuela con las tonadas llaneras de Simón Díaz; pasa por Chile y el gran trabajo de Violeta Parra Sandoval, folclorista que es inspiración para rescatar la música del campo chileno; y así continúa hasta tocar tierra en las canciones cuya autoría le pertenece a todos y a nadie, a generaciones lejanas, a una tradición.

     

    Natalia habla de lo fascinante en esta producción al buscar un estado alterado en la música, de estar en una especie de embrujo de las tradiciones. “Fue un proyecto que tuvo mucha magia, la forma en que lo hicimos nos hizo encontrar estos encantos, momentos de mucha mística y espiritualidad”. Dentro del estudio, incluso se buscó generar una sola atmósfera por todos los músicos y sus instrumentos al grabar en directo. “Nunca había tenido la oportunidad de hacer un álbum en vivo, por ejemplo, es un disco que grabamos en la sala tocando todos al mismo tiempo, o sea, no fue como yo grababa antes, que era por track”.

     

     

    La ambición de hacerlo de esa manera los hizo entender y desmenuzar la música a fondo, una manera de sacar provecho real de cada proceso creativo. Algunos de los pensamientos previos de Natalia fueron: “¿Qué busco transmitir a través de estas canciones? Las quiero tocar en vivo, no me importa que se oiga un error, no importa que haya una falla de afinación mientras el sentimiento sea real”. Se logró. Musas lleva al oyente a un viaje musical que se siente y suena a café con pan, a fiesta de puerto, a son, a bamba, a ceremonia, a leyendas, al trabajo en el campo, a ecos y corazones de tiempo indefinido.

     

     

    Equilibrio entre notas

     

    El 9 de febrero se estrenó el Volumen 2, trabajo que ella considera un complemento, una armonía entre la primera y la segunda parte. Lafourcade explica: “todos los temas los grabamos en el mismo momento, y cuando terminamos, decidimos qué se iba a un álbum y qué al otro, para que entonces pudiéramos generar dos volúmenes equilibrados, que no uno se sintiera solamente introspectivo, triste, minimalista, y el otro muy cargado de música”.

     

     

    Queda una pregunta más: ¿cómo se siente en este momento Natalia como música veracruzana, con los premios que reúne, con la manera en que la gente ha recibido esta reciente labor? Ella hace un silencio y después concluye la conversación: “Agradecida. Con la vida, con el universo, por la forma en que las cosas se han dado. Me siento muy orgullosa y muy tranquila… Siento que hice algo muy honesto, real y que va muy de la mano con mis inquietudes artísticas. Entrar a este cuarto y ver estos discos, estos reconocimientos, me hace sentir muy feliz porque quiere decir que la gente se ha abierto de la misma manera en que yo lo hice para dejar entrar esta música en sus vidas”.

     

     

    Un aplauso a Natalia Lafourcade.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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