The Vintage Watch Company, la meca para los coleccionistas de Rolex.

    Las joyas de la corona

    Una mirada a la colección más grande de relojes vintage de la marca Rolex, se trata de The Vintage Watch Company, el epicentro de las mejores piezas de la marca en el mundo.

    Autor: Sin autor 1 marzo, 2021


    Texto por Jared Paul Stern

    Al dar una vuelta por la famosa galería comercial Burlington Arcade en Londres, en el corazón de Mayfair, un lugar con una gran cantidad de tiendas exclusivas que ha atendido a los caballeros mejor vestidos por más de 200 años, uno no puede evitar ver y sentirse atraído por el extraordinario despliegue de cientos de singulares relojes Rolex, cada uno más costoso que el anterior. Se trata de The Vintage Watch Company, la meca para los coleccionistas de Rolex entre los que se encuentran los hombres más elegantes del planeta.

    ¿Te gustaría uno de los primeros “Big Brown” Submariner, idéntico al que usó Sean Connery en la cinta Dr. No de 1962? ¿O el Explorer II de 1970 que, según cuenta la leyenda, fue usado por Steve McQueen? ¿Qué tal el codiciado “Paul Newman” Daytona, famoso gracias a la leyenda del cine y las carreras? The Vintage Watch Company ofrece varios ejemplares de cada uno. Esta tienda es un negocio bastante lucrativo, tiene los relojes más raros elaborados por la icónica marca suiza que ahora se valora en casi siete cifras.

    En cualquier momento, la colección, reconocida como la más grande en cuanto a Rolex vintage y ciertamente la más grande a la vista del público, cuenta con unas 2,000 piezas. La tienda está enfocada en relojes producidos desde 1910 hasta 1980, los cuales son los más valiosos, aunque también cuenta con algunos modelos deportivos más modernos. Uno de los pasatiempos más populares entre los coleccionistas es preguntar por los relojes producidos durante el año de su nacimiento. 

    Vintage Rolex: The Largest Collection in the World

    De manera reciente, la mundialmente reconocida boutique ha estado celebrando su aniversario con otro producto que seguramente se volverá muy deseado por los entusiastas de Rolex: un hermoso libro titulado Vintage Rolex: The Largest Collection in the World, publicado por la Rizzoli de la casa editorial Pavilion. El autor es David Silver, quien co-fundó la tienda con su padre John en 1995, cuando tan solo había un puñado de coleccionistas alrededor del mundo verdaderamente enfocados en los relojes Rolex vintage. Desde entonces, el mercado ha subido, y esto es debido en parte a la presencia y a la visión de los Silver.

    Vintage Rolex: The Largest Collection in the World, publicado Rizzoli Publications de la casa editorial Pavilion.

    Al preguntarle cuál es la década favorita de Rolex, David Silver contesta rápidamente: “Los años 50 fueron testigo del nacimiento de Submariner, creado para bucear, el GMT-Master elaborado para los pilotos transatlánticos de Pan Am, y el Explorer, luciendo en la muñeca de Ranulph Fiennes cuando conquistó el Everest”.

    “Teníamos la meta de construir y mantener la colección vintage más grande de Rolex en exhibición en el mundo”, dice John Silver, “y es algo que definitivamente hemos logrado”. Luego de 25 años un Rolex vintage ha llegado a ser visto como uno de los santos griales que un hombre con verdadero estilo aspira a tener junto con un clásico Porsche 911 y un guardarropas con trajes de Savile Row. Y no solamente son accesorios elegantes sino también excelentes inversiones. 

    Vintage Rolex: The Largest Collection in the World, publicado Rizzoli Publications de la casa editorial Pavilion.

    Los Silver fueron los primeros en apreciar verdaderamente el valor de la pátina —lo que solía considerarse como simples señales de uso—, lo cual tenía efectos negativos en el precio hasta el día de hoy. Aun así, “todavía llegan personas que no lo entienden”, como le dijo David Silver al Señor Porter. “Para ellos es pedirles que paguen un precio premium por un reloj que luce viejo”. La pátina, explica, le otorga a un reloj “cierta rareza, valor e individualidad. Y hemos encontrado que ahora, para algunas personas, cuando se trata de sus relojes deportivos, entre más extrema sea la pátina, mejor”. 

    El más claro y costoso ejemplo de esto incluye las esferas “tropicales” que se han descolorado del negro al café a través del tiempo; colores que se han alterado del original hacia un tono completamente diferente, así como biseles “fantasmas” que se han esfumado casi hasta la nada. El mismo David Silver usa un Submariner de los años 60 con una esfera tropical color café que hoy en día es tan valioso que muchos coleccionistas lo mantendrían bajo llave. 

    Vintage Rolex: The Largest Collection in the World, publicado Rizzoli Publications de la casa editorial Pavilion.

    El libro fue posible gracias a otra de las pasiones de Silver: la fotografía y el arte de catalogar cada uno de los relojes que han pasado por sus manos, creando así un archivo cuyo único rival sería el de la marca suiza misma. “Es mi pasión”, dice John Silver. “Estoy en constante búsqueda de nuevas piezas y hablando con clientes internacionales —realeza, jefes de estado, estrellas de cine y celebridades—”.

    Si bien la tienda no publicita los nombres de los clientes, personas como Gordon Ramsay y David Beckham son devotos del lugar. Se dice que Ramsay tiene preferencia por los vintage Submariner mientras que Beckham ha sido visto luciendo un “Root Beer” GMT vintage, llamado así por sus alucinantes colores de los años 60. También hemos escuchado que Daniel Craig es un cliente de la boutique. Puede ser que algún día sus relojes sean tan valiosos como el de Paul Newman, cuyo Daytona fue subastado por Phillips en Nueva York en 2017 por un récord mundial de $17.8 millones de dólares. 

    Vintage Rolex: The Largest Collection in the World, publicado Rizzoli Publications de la casa editorial Pavilion.

    Inclusive el más vistoso vintage Rolex se vuelve relativamente inservible si no puede dar la hora, sin embargo, para apoyar la colección, los Silver han creado un taller de última generación. Cuentan con un equipo de seis relojeros a tiempo completo entrenados en la marca junto con dos joyeros para trabajar en cada pieza que entra por las puertas. Cada reloj es minuciosamente devuelto a su condición original antes de ser mostrado. “Desarmamos completamente el movimiento del reloj, limpiamos cada parte y después volvemos a montar la pieza con una precisión del tiempo a la par de una manufactura moderna”, escribe Silver. 

    Los coleccionistas de Rolex, tanto los establecidos como los que apenas comienzan, serían inteligentes en invertir en el libro de Silver para poder conocer sobre la gran cantidad y singularidad de las piezas que pueden ser adquiridas. Sin embargo, Silver advierte que no se debe comprar un reloj solamente porque es difícil de encontrar.  

    “Compra lo que te guste”, aconseja, “no compres el que alguien te diga que es único. El solo hecho de serlo no quiere decir que te vaya a gustar. La pregunta que te deberías de hacer es, ¿te gusta verlo? ¿te gusta usarlo? Te podría decir un millón de cosas sobre un reloj, pero son irrelevantes si no te gusta”.

Una mirada a la colección más grande de relojes vintage de la marca Rolex, se trata de The Vintage Watch Company, el epicentro de las mejores piezas de la marca en el mundo.