Mimi Elashiry, en la playa todas las mañanas

    Mimi Elashiry, en la playa todas las mañanas

    Alguna vez le dijeron que era bajita para el mundo de las pasarelas, ahora es un fenómeno de las redes sociales en Australia.

    Autor: Redacción Maxim 8 abril, 2019



    Fotografía por Glue Store

     

    Por Santi Pintado

     

     

    Fotos y entrevista con Mimi Elashiry

     

    Alguna vez le dijeron que era bajita para el mundo de las pasarelas, pero ahora la joven modelo de 20 años y 1.68 metros de estatura, quien también es bailarina, blogger, diseñadora de modas y fenómeno de las redes sociales, se está convirtiendo en un fenómeno en Australia.

     

    Además, ahora es empresaria y lanzó su línea de trajes de baño con la marca Cheeky Swim.

     

     

    ¿Cómo surgió tu marca de trajes de baño?

    Bueno, en Australia hemos trabajado ya desde hace tiempo con la cadena Blue Store. Entre las plataformas sociales, campañas, colaboraciones y eventos, he tenido suerte de tener una participación importante dentro de una marca tan reconocida en Australia. Cuando amas tu profesión, en realidad es como si no trabajaras todos los días. Estoy pasando buenos momentos y divirtiéndome con mis amigos.

     

     

    ¿Qué tan involucrada estuviste en el look and feel de Cheeky Swim?

    Diseñé toda la línea con la ayuda de los equipos de ventas y marketing de Blue Store —había algunos diseños algo escandalosos—. Desde hace un año, ya había considerado diseñar trajes de baño, encontré un book que trabajé un tiempo y comencé a combinar ideas viejas con nuevas, también me inspiré de Pinterest y armé un mood board de rangos de materiales, patrones, sombras, colores y modos.

     

     

     

     

    ¿Qué haces cuando no estás posando para Maxim?

    Vivo en Byron Bay y hago ejercicio en la playa todas las mañanas. Compro vegetales en tiendas locales —me preparo mi comida—, visito tiendas departamentales escuchando el nuevo disco de Dr. Dre o Mick Jenkins, y le tomo fotos a mis amigos con cámaras viejas de mis tiempos de estudiante. Cuéntanos más sobre ti… En resumen, mi madre es la sexta generación de una familia de ascendencia australiana-irlandesa y mi papá es egipcio. Nací en Murwillumbah, justo al sur de donde vivo ahora, y crecía en un suburbio al este de Sídney. Soy bailarina desde los seis años y es la gran pasión de mi vida. Cuando cumplí 14, danzando seis días a la semana, tuve la suerte de recibir una beca para la Academia Reddam House, eso me ayudó a madurar mi pasión y en el 2011 me aceptaron en la institución Joffrey Ballet en Nueva York, pero lo rechacé para terminar la preparatoria.

     

    ¿Cómo comenzaste a modelar?

    Me encantaba brincar de lugares ridículamente altos. Una vez me lastimé la espalda cuando estaba en una escuela en Byron: salté de 22 metros de altura en la Isla de Quarry. La lesión provocó que no pudiera bailar, así que empecé a blogear y modelar. Y bueno, aquí estoy. Platícanos sobre el rechazo de las agencias australianas… Empecé a modelar desde que era una bebé y todos me decían: “Cuando crezcas, serás modelo profesional”. Pero cuando fui a algunas agencias, comentaban: “Eres hermosa, pero…”. Fue algo frustrante, obviamente mi altura no va a cambiar, pero lo que sí ha cambiado es el mundo gracias a las plataformas sociales. Ahora no tienes que ser una mujer alta para tener éxito.

     

     

    ¿Qué es lo que más te gusta de las plataformas sociales?

    Puedo compartir lo que sea y todo lo que me inspira y apasiona. Incluso sólo cosas simples que me hacen reír, como fotos de mi perro haciendo expresiones raras. Poder comunicar esto con una audiencia apasionada y activa significa que tienes la posibilidad de ayudar a personas o amigos que siento que están haciendo cosas especiales, desde crear marcas hasta trabajos comunitarios. Sólo quiero usar las métricas que tengo para ayudar a otras personas. Es dar un poco de regreso a la Tierra y a todos mis fans, a quienes amo y les estoy muy agradecida.

     

    ¿Hay algo de ti que pueda no gustarnos?

    Bueno, mi trabajo es de tiempo completo si le doy seguimiento a todo. Las plataformas sociales son maravillosas y promueven la individualidad permitiéndole a las personas construir sus propias marcas, pero pueden consumir mucho tiempo. Para mí, mi vida es mi vida y nada la cambiará.

     

     

     

    Claramente eres una chica un tanto hippie, ¿no?

    Sí, soy una mujer que se la vive en el agua. Soy más feliz cuando mi piel tiene sal y se broncea con el sol. Creo que tengo una actitud bastante despreocupada. Dicho eso, me interesa todo lo que envuelve lo hippie chic. De hecho, hay muchas personas que me llaman la “Hippy Chic”. Fuiste reportera de MTV para un festival.

     

    ¿Cómo manejaste esa oportunidad?

    Alguna vez mi manager me preguntó qué quería hacer con mi vida y le dije: “Quiero ser conductora de MTV”. Lo siguiente que ocurrió fue que me nombraron embajadora de estilo para un show muy especial llamado MTV It Girls. ¡Fue divertido!

     

     

     

     

    Cumpliste 20 años de edad en octubre pasado, ¿cuál fue tu deseo de cumpleaños?

    Bueno… ¡si te lo digo, no se va a cumplir! Respuesta justa.

     

    ¿Qué sigue para ti?

    Después de lanzar Cheeky Swim, iré a Nueva York y Los Ángeles antes de regresar a casa para el verano. Después moveré mi cuerpo de vuelta a Nueva York para seguir impulsando mi carrera de diseñadora, inspirarme y, si es posible, seguir inspirando a otros a que amen lo que hacen.

     

     

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