El oro negro del siglo XXI

    El oro negro del siglo XXI

    Qué tan preparado está el mundo para esta nueva etapa tecnológica.

    Autor: Redacción Maxim 19 agosto, 2019


    Por  José Gustavo Fuentes Cabrera

     

    La información llama a la puerta como un nuevo tesoro para las empresas, marcas y gobiernos. Es una ola de oportunidades que llega en forma  de datos. ¿Qué tan preparado está el mundo y México para analizarlos?

     

    Una traza vamos dejando en nuestro paso por la vida, una estela continua de unos y ceros que son un espejo digital del proceder diario, ya sea en los teléfonos inteligentes, wearables, computadoras o cualquier dispositivo dotado de conectividad; la abundancia de datos digitales es una realidad cada vez más parecida a un filme de ciencia ficción. 

    De acuerdo con cifras de la compañía DOMO, se estima que para 2020 se generen 1.7 MB de datos cada segundo por persona en este planeta (aproximadamente 12 Petabytes, equivalentes a 7 mil 200 millones de fotos). Dichos datos no son más que una montaña de tierra digital que esconde tesoros  de incalculable valor para las empresas, sin embargo, inalcanzables sin una capacidad superlativa de análisis. Ya lo dijo Peter Sondergaard, Vicepresidente Senior de la firma especializada en investigación en tecnologías de la información Gartner: “La información es el petróleo del siglo 21 y la analítica el motor de combustión”. Pero, ¿quienes son los personajes que tienen el mapa del tesoro? La respuesta: el científico de datos.

    Un científico de datos es un profesional que obtiene conocimiento a través del manejo, análisis e interpretación de grandes volúmenes de datos digitales complejos para asistir la toma de decisiones en los negocios. Es un perfil híbrido que debe conjuntar habilidades en estadística, programación, negocios y comunicación, una mezcla entre las carreras de ciencias de la computación, matemáticas aplicadas y administración de empresas. 

     

     

    De acuerdo con datos de la Universidad Riverside en California, la demanda total de científicos de datos excederá en 50% a la oferta a nivel global, dicha institución estima que tan solo en los Estados Unidos existen 490 mil puestos de trabajo vacantes en ciencia de datos en la actualidad. Las organizaciones están en medio de una auténtica guerra de talento alrededor de estos perfiles, considerados por el prestigiado académico Thomas Davenport como el trabajo más sexy del presente siglo. Una dimensión de lo atractivo de esta profesión gira en torno a los salarios, que rondan los 250 mil dólares anuales (versus aproximadamente 65 mil de un profesional con licenciatura promedio en EEUU), adicionalmente, el trabajo del científico de datos resulta atractivo debido a la alta capacidad de impacto que tiene dentro de las organizaciones. 

    En el contexto de nuestro país, donde solamente el 20% de los estudiantes se inclinan por carreras relacionadas con el área de las ciencias físico-matemáticas y de las ingenierías, hay asignaturas pendientes en múltiples frentes: academia, gobierno e individuos. 

    Por parte de la academia, las instituciones educativas públicas y privadas inician los esfuerzos para mitigar la escasez. En agosto, la UNAM inicia  la primera generación de la licenciatura en ciencia de datos, secundada por el IPN a principios de 2020, asimismo, programas existentes relacionados con ciencia de datos son impartidos en los posgrados de universidades privadas como la Universidad Anáhuac, el ITAM y el ITESO por citar algunos, sin embargo, es insuficiente por la gran demanda existente. 

    Por lo anterior, se debe trabajar  en un plan a largo plazo (capacitación  de profesores, planes de estudio,  medición y seguimiento) con resultados capitalizables al mediano y corto, para desenmarañar el rezago educativo en matemáticas de los niños mexicanos, demostrado por nuestro deshonroso puesto 56 de 70 en la prueba PISA de matemáticas. Las necesidades del presente y futuro son claras, por eso la apuesta debe hacerse en el incremento de la competitividad de nuestro país por tecnología y no por mano de obra barata.

    En cuanto a la responsabilidad individual, cada joven estudiante debe tener conocimiento de la gran trascendencia que una carrera como la de científico de datos ofrece y, ante el riesgo de automatización de cientos de profesiones altamente demandadas hoy, vale la pena reflexionar que una profesión llena de matemáticas no debe ser sinónimo de terror, sino una maravillosa forma de entender el mundo.

     

     

    LLEGA EL 5G A NUESTRAS VIDAS

    Temas relacionados con esta nota: , ,

Qué tan preparado está el mundo para esta nueva etapa tecnológica.