Qué pasaría si triunfaran las criptomonedas

    Qué pasaría si triunfaran las criptomonedas

    Esto sería el mundo de la moneda digital, olvídate del efectivo.

    Autor: Redacción Maxim 12 agosto, 2019


    FOTO: GettyImages

     

    Texto por Ray Guevara, @Raymundo Guevara

     

    En un mundo donde las criptomonedas aterran y enamoran, lo cierto es que este cambio económico podría revolucionar el cómo percibimos y utilizamos el dinero.

     

    Luego de que en 2008 se pusiera en marcha la silenciosa pero prometedora revolución del sistema monetario mundial basado en el Bitcoin, hace unas semanas se anunció que existen más de 5,000 proyectos de criptomonedas andando, donde destaca el caso de Facebook, gigante tecnológico que ha puesto sus cartas sobre la mesa con Libra, una moneda digital ideada para acercar a casi un tercio de la población mundial a la democratización e inclusión de los servicios financieros.

    Sorpresivamente, este proyecto ha sido respaldado de una forma sin precedente por emporios como Uber, Mastercard, Spotify, Mercado libre, entre otros, con lo que ha sacudido a diferentes bancos centrales alrededor del mundo, los cuales al momento no se encuentran preparados y han decidido tomar medidas que probablemente demoren la salida de esta moneda digital bajo argumentos donde el lavado de dinero, el financiamiento al terrorismo y en algunas economías se propicie la evasión tributaria, serían las consecuencias de esta implementación de carácter mundial.

     

    Un camino largo y turbulento

    Desde 1982 tenemos la apuesta pro-cryto en la mente gracias a David Chaum, considerado el padre del dinero digital, quien conceptualizó e impulsó el desarrollo de herramientas que protegieran la privacidad en las transferencias de información, y que fue hasta 2009, justo después de la crisis de 2008, que Satoshi Nakamoto revivió estos principios con la creación de un peer to peer de intercambio descentralizado de valores: Bitcoin.

    Esto no solo implicó un innovador desarrollo tecnológico, sino también un arduo trabajo de “evangelización” para la adopción de esta nueva moneda digital, como el lanzamiento del primer lugar físico de compraventa de Bitcoin en Nueva York.

    Ahora, 10 años después, la noticia de que una organización de mucho mayor calibre como lo es Facebook, quien cuenta con alianzas entre diferentes jugadores del mismo ecosistema y que ha creado una organización que regulará de manera autónoma su rumbo, ha desatado nuevamente un fuerte debate con la legislación, pues debido a la naturaleza descentralizada y criptográfica de este tipo de monedas, se teme que el uso de estos crypto activos en transacciones que hoy en día son observadas por bancos centrales para prevenir diferentes actividades delictivas, ya no puedan ser rastreadas.

    Entonces, ¿qué pensaría el misterioso hombre del siglo XXI al ver hasta dónde ha llegado su primer bloque creado en el 2009? La respuesta es sencilla, aún hay retos para hacerlo realidad.

     

     

    La adopción crypto y su regulación

    Para pensarlo de forma más cercana hablemos de México, que según el Global Digital Report, es el tercer país en América Latina con mayor proporción entre el número de usuarios de internet y las personas que mantienen alguna transaccionalidad con este tipo de activos; situación que ha despertado el interés de las autoridades por debatir el tema, sin trascendencia alguna. La Ley Fintech contiene apartados sobre activos virtuales en los cuales no se prohíbe su uso, tampoco se ha creado a detalle un marco regulatorio adecuado para democratizarlos.

    En contraparte, existen países europeos en los que las mismas instituciones financieras y los gobiernos han impulsado la transaccionalidad digital para eliminar los altos costes financieros y administrativos de operar y manejar dinero físico. Un ejemplo de ello es Suecia, donde el 90% de las compras al por menor se hace sin efectivo.

     

     

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    ¿Y si ganaran las cryptos?

    Evidentemente en México, y derivado de la falta de inclusión financiera del 46% de la población que no tiene acceso siquiera a una tarjeta bancaria, vemos un escenario como el de Suecia aún lejano, pero ¿qué pasaría si estas iniciativas de criptomonedas fueran la herramienta perfecta para digitalizar y lograr un avance significativo en la inclusión de todas las personas a un ecosistema financiero?

    Estamos hablando de cerca de 40 millones de mexicanos que podrían acceder a un ecosistema digital de servicios financieros, que se traduciría no solo en el impulso a la compraventa online, sino en un acercamiento a inversión y financiamiento para aquellos considerados hoy como excluidos.

    Para ejemplificar mejor el impacto que podría tener estas iniciativas en nuestra vida diaria, imaginemos cómo sería un día en un mundo donde ganaron las cryptos:

     

    Hoy recibí mi quincena, pareciera que fue ayer cuando a mi cuenta llegaban pesos y no Libras, pero bueno, después de algunos años, la empresa para la que trabajo empezó a recibir pagos en monedas digitales derivado de su actividad comercial en el extranjero y tomaron la decisión de comenzar a pagar la nómina con criptomonedas. Ahora tengo mi wallet (billetera) en mi celular y la ocupo para todo.

     Pensábamos que la dinámica no cambiaría mucho, al final Libra es una moneda con la que compras, vendes y ahorras, pero el gran cambio se dio en la forma en la que hoy hacemos toda actividad comercial y financiera. Pasamos muchos años utilizando múltiples medios de pago: la tarjeta de débito, crédito, efectivo, y ahora lo único que nos preocupa es tener una buena batería en el celular. Pero vamos, eso ya nos preocupaba desde antes.

    Hace unas semanas que estuve de vacaciones recordaba el problema que provocaba el tipo de cambio, cosa que ya no pasa, pues en casi todo el mundo puedes llegar con tu Libra y pagar, reservar hoteles, comprar vuelos… Ahora es igual de fácil comprar ropa, pagar el teléfono, es más, hasta la cena en el puesto de antojitos cambió; al momento de pagar la cuenta solo desbloqueo mi celular, selecciono de mi lista frecuente de transacciones “Tacos el Güero”, le doy pagar y listo. Incluso mi arrendador ya no me habla de efectivo; la tenencia de mi auto dejó de ser una fila en el banco o una referencia de mil dígitos… Todas mis transacciones están automatizadas desde mi wallet.

    Además, hoy tengo un financiamiento que pago en cryptos y la empresa que me lo otorgó no está en mi país. Esta moneda ayudó a que no necesitara un proceso complicado de apertura de crédito en otro país, ya que toda mi actividad está en la misma divisa y con el historial de mis transacciones en mi wallet. Esto sin duda nos expuso a mejores condiciones de servicio y presionamos para que las empresas, nacionales o extranjeras, generaran ofertas de valor para satisfacer nuestras necesidades.

    La salida de Libra al mercado bajo el robusto ecosistema de Facebook, las múltiples alianzas que creó, así como su fuerte presencia a nivel mundial y la capacidad que tiene para compartir información, fueron el catalizador que hizo posible que millones de personas conociéramos y entendiéramos los múltiples beneficios de participar en un entorno financiero digital. Hoy, por ejemplo, tengo una de mis inversiones en un fondo en Libras enfocado al desarrollo inmobiliario en el continente asiático, decisión que tomé derivado de los atractivos rendimientos que otorgaba el proyecto muy por encima de los ofertados en mi país.

     

    Y bueno, sentado frente a mi computadora, regresando de este imaginario pro-crypto al pleno 2019, me doy cuenta de que, si bien el proyecto Libra se encuentra naufragando por una serie de cuestionamientos y procesos de evaluación sobre impactos a nivel mundial, creo que, en un futuro nada lejano, la población mundial podrá hacer uso de herramientas y servicios de calidad que incrementen sus probabilidades para acceder a mejores condiciones de vida.

     

     

     

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