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    Shirley Manson, rebeldía despiadada, inspiración de generaciones

    En el marco de la promoción de su nuevo disco, nos platica acerca del arte de escuchar y por qué le parece valiente Beyoncé.

    Autor: Juan P. García 6 agosto, 2016


    Fotos: Cortesía [PIAS]

    Fotos: Cortesía [PIAS]

     

    La imagen que se ha formado alrededor de ella la hecho una persona reconocible para muchos, un representante de los sonidos de los 90. Pero para quienes encontraron afinidad con ella, su banda y, principalmente, su música, saben que se trata de una de las figuras más relevantes en la historia del rock.

     

    Dentro de sus videos y conciertos ella es una mujer segura y desafiante, incluso con todo lo que se le ponga al frente. Esa imagen contrasta radicalmente con la amabilidad y sencillez que la vocalista de Garbage, Shirley Manson, desprende cuando la conoces.

     

    Su banda comenzó en el ya lejano 1995, con un disco homónimo, cuya propuesta destacó entre las opciones disponibles de aquellos años. La combinación y apropiación de diferentes géneros, como el rock, synth-pop e industrial, en conjunto con la imagen misteriosa y sexy de Manson, catapultó a Garbage en un momento histórico en donde el grunge tenía la atención global.

     

    Shirley Manson no es Garbage, también lo son Steve Marker (teclados y bajo), Duke Erickson (guitarra) y Butch Vig (batería), músicos cuyo trabajo dentro y fuera de este proyecto deja constancia de que la calidad de sus composiciones no es algo casual; como Butch, quien es el responsable de varios de los discos más representativos de los 90: Nervemind de Nirvana (1991), Gish de Smashing Pumpkins (1991), Dirty de Sonic Youth (1992) e incluso, más recientemente, Sonic Highways de Foo Fighters (2014).

     

    El éxito súbito de su álbum debut les abrió las puertas para tocar en escenarios icónicos, agotar las entradas disponibles y encabezar las listas de popularidad. Shirley asegura que “fue grandioso y emocionante. Era realmente surreal, ¿sabes? Para este punto, yo ya llevaba diez años tocando en una banda, pero después me uní a otra y, repentinamente, tener a gente interesada en nuestra música, llegando a nuestros shows y tener sencillos en las listas… ¡era una locura!”, nos confiesa emocionada. El resto es historia: publicaron seis discos de larga duración y experimentaron con diferentes géneros sin perder lealtad a su sonido.

     

     

    Una celebración global

    El año pasado, Garbage salió de gira para celebrar los 20 años del lanzamiento de su primer disco. Un año después, la banda regresa con un LP nuevo: Strange Little Birds, 11 tracks que en 2016 le permiten visitar una vez más los escenarios más importantes del mundo para promocionar lo que para Shirley es su mejor disco hasta ahora.

     

    El camino que Manson ha seguido para llegar a este punto es largo. La constancia fue clave. Pero esa disciplina no hizo que la aventura fuera menos divertida: la intriga que de joven le generaron discos como Dirk Wears White Socks de Adam and the Ants, en conjunto con Joined Hands y Kalleidoscope de Siouxsie and the Banshees, y Sandinista! de The Clash, la impulsaron a adentrarse en la música.

     

    Su interés aumentó e intentó tocar el piano, el clarinete y el violín. Pero ella admite que “era realmente mala en los tres”. Después se integró a un coro, pero al final optó por unirse a su primer banda, luego pasó a Goodbye Mr. Mackenzie, en donde sólo hacía los coros y tocaba el teclado. Más adelante formó por su cuenta Angelfish (1992-1994).

     

    Aunque para ella todo cambió a los 27 años. ¿Por qué? Butch, Duke y Steve la invitaron a unirse a su proyecto: “Ahí empecé a componer. Antes de unirme a Garbage, nunca había escrito una canción o hecho una melodía”.

     

    21 años después, ella y su grupo continúan en su viaje. Shirley platicó con Maxim en la antesala de sus presentaciones en septiembre: el 4 en Guadalajara, el 5 en Monterrey y el 7 en la Ciudad de México.

     

    ¿Cómo fue tu primer ensayo con Butch, Steve y Duke?

    ¡Incómodo! Fue realmente raro, llegué a la casa de Steve en Madison, Wisconsin, y se encontraban en el sótano. Dijeron: “Vamos a tocar unas ideas musicales y tú sólo inventa algo”, a lo que yo dije: “Ok”. Entonces empezaron a tocar y me quedé paralizada. No podía pensar en nada, ni qué cantar o qué decir. Era una pesadilla. Ellos estaban realmente avergonzados por mí, y yo también lo estaba. Nos fuimos a un bar, nos emborrachamos y me fui a casa.

    Algunos días después, sus managers me hablaron para decirme “escuchamos que fue un pequeño fiasco —a lo que yo respondí: “fue un completo fiasco”—. Realmente les agradaste como persona, ¿estarías dispuesta a regresar e intentarlo de nuevo?”. Luego les contesté: “sí, estoy dispuesta a regresar”. El resto es historia.

     

    ¿Cuándo crees que fue el momento en que se convirtieron en una banda exitosa?

    No lo sé, realmente no recuerdo que haya un momento en específico porque nuestra disquera siempre estaba jodiéndonos con que no estábamos vendiendo lo suficiente, que no estábamos hasta arriba en la lista de éxitos. Una vez que entras a ese sistema de grandes disqueras, éstas simplemente quieren más, así que nosotros casi sentíamos que estábamos fallando, aun cuando de alguna manera nos iba muy bien.

     

    El año pasado salieron de gira con motivo del 20 aniversario de su primer disco. ¿Cómo fue mirar su trabajo después de todo lo que ha sucedido en estos años?

    Fue cool, sorprendente, divertido e inesperado; la primera vez que nos sentíamos orgullosos de nuestro primer disco, fue como: “¡wow!, realmente hicimos algo de todo esto”.

     

    ¿Qué crees que ayudó a la banda a seguir hasta este momento?

    Dios mío. Rebeldía despiadada, creo. También tenemos una buena ética de trabajo: trabajamos duro y somos buenos uno con el otro. Creo que ése es el secreto. Tenemos nuestras discusiones, pero realmente nunca nos lastimamos entre nosotros, sólo tratamos de ser respetuosos y también estamos dispuestos a comprometernos.

     

    Antes mencionaste que mujeres como Debbie Harry influyeron en ti. ¿Sientes que lo haces de la misma manera con estas generaciones que crecieron contigo?

    Bueno, he leído cosas hermosas de Garbage por mujeres fenomenales, como Lady Gaga y Katy Perry, artistas como ellas son realmente generosos con nosotros. Dicen cómo nuestros discos los han influido y los hicieron sentir bien cuando eran jóvenes. Se siente realmente especial, no te voy a mentir, saber que algo que hiciste inspira a estos artistas a ir y perseguir sus sueños musicales.

     

    Garbage está en contacto con sus fans, ¿cómo notas su influencia con aquéllos que han estado con ustedes en estos 20 años?

    Es una relación extraña, no somos amigos, no nos conocemos, pero tenemos un interés personal uno y el otro. Nos importan. Los fans iluminaron la carrera que tenemos, sin ellos no tenemos nada, estamos muy agradecidos con ellos y no sentimos más que cariño. A algunos los vimos crecer, ahora tienen hijos propios y los conocemos por su primer nombre, los reconocemos y conocemos a sus familias, es una locura, ¿sabes? Y luego también vemos un montón de gente joven apareciendo en nuestros shows, lo cual es aún más cool.

     

    ¿Qué sientes al ser reconocida como una figura de la gente “rara”, y a su vez una figura del empoderamiento femenino?

    No pienso eso de mí, para ser honesta. No me permito pensar así. Sólo trato de ser yo misma y de vivir una vida honorable, aunque también quiero dejar un buen legado para otras mujeres. Me preocupan sus derechos y particularmente el de las mujeres jóvenes detrás de nosotros, quienes ven a mi generación. Debemos recordar que afectas a las mujeres jóvenes y quiero ser un ejemplo. Sólo no puedo garantizar que siempre lo soy —confiesa entre risas—. A veces soy un muy mal ejemplo, no espero ser perfecta porque no puedo vivir para otras personas, sólo vivir para mí misma.

     

    La banda se caracteriza por ser musicalmente leal a su estilo, aunque con los años existen cambios en los sonidos. ¿Cómo se combina todo esto en Strange Little Birds?

    De alguna manera, este disco es un regreso a casa, porque cuando lanzas tu primer álbum comienzas una exploración, estás en un barco y flotas hacia el mundo. Eso es el comienzo, sientes como si fueras un explorador, quien acaba de salir y observa lo que sucede. A veces vivíamos nuestras vidas, en otras hacíamos un buen trabajo, o no lo hacíamos tan bien; a veces tuvimos éxito o también fracasamos. Pero con Strange Little Birds, de alguna manera, completamos un ciclo, llegamos a nuestro hogar, atracamos el barco y regresamos a nuestra tierra natal. Estamos haciendo lo que hacemos mejor.

    Has asegurado que éste es su disco más íntimo hasta ahora, y tal vez el mejor… ¿Por qué?

    Sí lo creo, pero no sé a qué se deba. Siento que es una pieza cohesiva, que solamente pudo salir de nosotros. 21 años al pie de la línea es algo realmente extraordinario para una banda. En algunas partes del disco pareciera que hay una delgada y tangible conexión con el primer álbum, incluso líricamente, se siente como un reflejo en donde crecieron como una banda.

    Más bien, considero que el nuevo disco es acerca de nosotros ahora mismo, en donde estamos ahora. Era muy importante como banda que hiciéramos un álbum realmente honesto y auténtico para el mundo de hoy. Las letras son muy oscuras, por lo que considero que les recuerda a nuestro primer disco, a nuestros primeros discos, los cuales también eran oscuros. Pero éste realmente está lleno de esperanza, y eso tiene un alcance expansivo, muy universal. Habla de sentimientos y emociones humanas comunes, de lo cual no conversamos mucho en nuestra cultura.

     

    ¿Quiénes piensas que son las promesas que hay que seguir?

    ¡Oh, Dios mío!, siento que hay tantos, ése es el problema estos días, hay muchos artistas talentosos y desafortunadamente no creo que al final todo tenga que ver con el talento, también debemos tener un punto de vista y una perspectiva.

    Eso fue lo que hizo el tan poderoso Lemonade de Beyoncé. Fue valiente e innovador. Una obra maestra atrevida, de la que yo opino, y tal vez mucha gente esté en desacuerdo conmigo, fue muy honesta con una situación que mucha gente en esa posición preferiría ocultar y pretender que nunca pasó. En cambio, ella abrió el cajón y le dijo a todo el mundo: “mi esposo me engañó”. También quisiera añadir a Skating Polly, es una banda americana de punk con la que últimamente estoy obsesionada; dos chicas de Estados Unidos que son fantásticas. También estoy enamorada de lo que hace Grimes, es muy interesante y nuevo. Y amo a Die Antwoord.

     

    Con todos los cambios que suceden en la industria en los últimos años, ¿cómo crees que la banda se ha adaptado a los nuevos modelos de reproducción musical?

    Siento que Spotify y todos los servicios de streaming son algo corruptos. Hacen tratos con las disqueras, les pagan mucho dinero y nada a los músicos. Está mal. No estoy de acuerdo con el esquema de negocio, estoy segura de que eso cambiará en el momento en que más músicos se den cuenta de que les sacan ventaja. Tarde o temprano esa forma de pago cambiará.

    En cuanto a la música digital, es fenomenal dado que tienes la capacidad de tener todos tus discos juntos, a tu alcance y sólo con tu dedo los escuchas a donde sea que vayas. Eso es maravilloso. Aunque también pienso que el arte de escuchar música se está olvidando y es algo realmente mágico, especial y poderoso; escuchar un disco desde el principio hasta el final. Ser llevado a un viaje. Hemos visto cómo el mundo perdió a grandes como Prince y Bowie, quienes eran reyes de los discos de larga duración, y la razón por la que nuestros corazones se rompieron cuando murieron es porque formaron estas conexiones sonoras, que en mi opinión se están perdiendo.

     

    Y haciendo analogía con “When I Grow Up”, ¿has volteado las mesas hasta ahora?

    De alguna manera, pienso que sí. Dudo que alguna vez hayamos pensado que sobreviviríamos tanto como banda. No creímos que a alguien le importaría un carajo y ya van seis discos, así que de alguna forma se siente, como punk rock, por sólo sobrevivir. Para mí, que cumplo 50 este mes, seguir haciendo música y alcanzar el top 20 de Estados Unidos se siente raro, ¿sabes? En este punto de tu vida… Por eso te digo, se siente como “punk rock”.

     

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