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    Tu próximo viñedo

    Desde la adquisición de la propiedad perfecta, hasta embotellar vino de clase mundial, adquirir un viñedo puede ser la próxima gran movida de inversionistas apasionados.

    Autor: Sin autor 11 enero, 2021


    Por Jared Paul Stern

    Para los verdaderamente ricos e interesados en hacer una inversión fuerte, una elegante solución para las altas tarifas sobre los vinos franceses se presenta en el momento oportuno: comprar su propio viñedo. A pesar del incipiente interés y un incremento en las adquisiciones acaparando el inventario disponible, hay más de 80 viñedos y propiedades vinícolas actualmente a la venta en la empresa Vineyards-Bordeaux, la filial de Christie’s International Real Estate y líder del mercado ubicada en la que posiblemente sea la región más famosa de vinos en el mundo. 

    Los compradores chinos actualmente son dueños de unas 170 propiedades vinícolas o châteux, en Bordeaux. El cofundador y socio ejecutivo de Vineyards-Bordeaux Michael Baynes le contó a Maxim que el millonario Jack Ma, el hombre más adinerado de China, supuestamente es dueño de varios de ellos, y que el aumento de la inversión significa que “las propiedades vinícolas de Bordeaux son más populares hoy en día que lo que se ha visto en mucho tiempo”. Lo cual predecimos que también quiere decir que los precios empezarán a subir.

    Como ejemplo, una propiedad atractiva con una mansión histórica cuyos orígenes datan de finales de 1700 con unas 200 hectáreas, un cuarto de la cuales está siendo usada para sembrar la clásica mezcla de Bordeaux con Merlot, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon, tiene un precio de lista de unos $4.5 millones de dólares.

    Por supuesto que Francia es solamente uno de los países en el mundo donde se producen excelentes vinos y que al mismo tiempo ofrece la oportunidad de lujosos y atractivos bienes raíces. El inversionista enólogo tiene opciones que incluyen La Toscana en Italia, la provincia de Mendoza en Argentina y el Valle de Napa en Estados Unidos, por nombrar las más famosas. Baynes aclara que seleccionar un viñedo depende de las metas personales del inversionista y de su estrategia de negocios. La lista de deseos de sus clientes usualmente incluye una residencia atractiva, un paisaje llamativo, uvas de alta calidad, bodegas bien surtidas, un equipo de última generación y una vitivinícola completamente operacional con fuertes “puntos Parker”, en referencia a Robert Parker, el crítico de vino más influyente del mundo. 

    Mientras que algunos compradores estén más interesados en disfrutar el vino producido por ellos mismos en sus propiedades, Baynes aclara que con un rendimiento promedio de 6,000 botellas por hectárea, “una pequeña propiedad produce mucho más de lo que se necesita para consumo privado, incluso para los bebedores de vino más ambiciosos”.  Si uno puede vender su vino por un precio mayor al del costo de producción, entonces hay una oportunidad para ganar un retorno de inversión significativo. Tan solo hace falta mirar a Châtey Miraval, la propiedad provenzal adquirida por Brad Pitt y Angelina Jolie en 2011, cuyo rosé se ha convertido en todo un éxito. 

    Además de las ventas de vino, Baynes menciona que el turismo vinícola ofrece otro ingreso para aquellos que tienen en mente los negocios. “El turismo del vino ha sido el sector con mayor crecimiento en el mercado en los años recientes”, nos comenta. “En este aspecto, vemos a Bordeaux en el mismo lugar en el que el Valle de Napa estaba hace 20 años, mientras que dueños e inversionistas buscan que sus propiedades sean más amigables para los turistas ofreciéndoles catas de vino, tours y hospedaje”.

    Baynes nos dice que Baccarat Hotels & Residences está innovando con un proyecto que incluye un nuevo resort de ultra lujo enfocado en vino y comida, ubicado en la histórica propiedad vinícola Château Carignan. La propiedad tendrá habitaciones junto con residencias, y una de sus características clave será un club de vino en el cual “los miembros pueden adquirir titularidad de la bodega misma y tener acceso a una de las colecciones de vino y bodega más prestigiosas del mundo, y de la cual podrán consumir y coleccionar a su deseo”.

    El escenario y el paisaje de Bordeaux es “realmente impactante”, confiesa Baynes, “impregnado de historia —imagina a Juana de Arco y a Leonor de Aquitania— y con un castillo medieval, así como con arquitectura del siglo XVIII y XIX que refleja el auge del vino en ese momento”. Además de los más de 12 restaurantes con estrella Michelin en la región, “está a una hora de distancia de las mejores playas para surfear en Europa, y a dos horas de las pendientes para esquiar, todo reunido en el lugar número uno en el mercado de vinos del mundo”, aclara.

    En cuanto a compras inteligentes en el ámbito de las propiedades vinícolas, Baynes apunta a las pequeñas denominaciones cercanas a los renombrados Saint-Émilion tal como Saint-Georges-Saint-Émilion, Montagne Saint-Émilion, Lussac Saint-Émilion y Puisseguin Saint-Émilion, “todas las cuales llevan el nombre y la marca Saint-Émilion y los atributos de su hermano mayor de al lado, pero que en nuestra opinión tienen costos reducidos y representan una excelente compra actualmente”.

    Adquirir y manejar de manera exitosa una bodega, son, por supuesto, dos cosas muy diferentes. En 2002 el empresario Kevin Buckler fundó una bodega boutique llamada Adobe Road en Petaluma, California, después de estudiar propiedades vinícolas establecidas en otras áreas del condado de Sonoma y cerca de Napa. “Comencé con el vino como un hobby con mis amigos más cercanos”, nos cuenta. “Nos reuníamos y elaborábamos una barrica de Cabernet o Zinfandel, solo para disfrutarlo entre nosotros. Luego de varias veces, pensé “¡hagamos esto de verdad!”. Le compré su parte a mis socios, le di un nombre a mi proyecto y me puse a trabajar”.

    Lo más importante a recordar, dice Buckler, es que “el vino es un negocio complicado”. En ese aspecto, el vino se parece a la otra pasión de Buckler, las carreras. Ha ganado la primera posición en el draft del Rolex 24 en Daytona además de conseguir otras tres victorias en la legendaria carrera de resistencia, al igual que logrado una victoria GT en Le Mans. Tiene más de 30 victorias en las carreras, la mayoría a bordo de varios Porsche 911. Un total que ha conseguido de manera constante junto con su exitoso equipo The Racers Group.

    “Manejo mi bodega de manera similar a como manejo mi equipo de carreras”, nos explica, “y sé  que para sobrevivir en el mundo de las carreras, tienes que hacer más que solo una cosa, nosotros le damos servicio a los autos, los transportamos alrededor del país, realizamos eventos profesionales, hospitalidad corporativa  y mucho más. No hay diferencia con Adobe Road. Para que un negocio sea exitoso, un espíritu competitivo es la clave”.

    Lo anterior es evidente en su reciente propuesta de Adobe Road, The Racing Series, una aclamada colección de cuatro vinos inspirados en su carrera insignia en los deportes a motor,  llamados Shift, Apex, Redline y The 24. Shift, una mezcla de Zinfandel, Barbera, Garnacha, Petit Sirah y Carignan, viene en una botella con una etiqueta de metal que hace alusión  a la palanca de cambios de un Ferrari clásico, mientras que el corcho está diseñado como una palanca de cambios de cinco  velocidades. Redline, una mezcla de Cabernet Sauvignon, Zinfandel, Syrah, Petite Sirah y Malbec, tiene un etiquetado serigrafiado con un tacómetro vintage representando la primera victoria en las carreras de Buckler. Apex, una mezcla de Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot  y Petite Sirah, está decorado con el vértice de una pista de carreras en la etiqueta. Finalmente, The 24, una mezcla de Garnacha, Mourvèdre, Syrah y Malbec, luce un cronómetro metálico al estilo Rolex Daytona, como tributo a los relojes entregados a los pilotos  ganadores de las carreras. 

    En 2019, Buckler innovó con la primera bodega  frente al mar en Petaluma, con todo y sala de cata, espacio para banquetes, suites para juntas corporativas y un exclusivo club de vino con área VIP, y un museo de autos. Se le puede llamar la versión californiana de lo que Baccarat planea hacer en Château Carignan. “Nos da la oportunidad de no solo adoptar lo que está sucediendo en la industria, sino también hacia dónde se dirige”, comenta. Algo que los aspirantes a poseer una propiedad vinícola harían bien en tomar en cuenta.

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